Afro & Eco ¿Emprender para qué?

Cuando se lucha en contextos opresivos, se pierde el norte con mucha facilidad. Quieres luchar por tus legítimas reivindicaciones, quieres apoyar a la gente que como tú, lucha, quieres formarte, vencer la precariedad… Todo esto se convierte en un círculo vicioso donde evidentemente la víctima terminas siendo tú.

En las tantas entrevistas en prensa que he tenido que hacer durante estos años, si hay algo que se repite son las preguntas,  es decir tenía la sensación de que la comunidad maduraba pero el contexto no. Lo cual constituía un añadido más de opresión.

Por otra parte si de algo me sirvieron estos años es para entender que hay muchas formas de hacer activismo: está la chica que por ejemplo, gracias a su grabación y su valentía al ponerlo en redes, nos enteramos del abuso policial hacia una señora musulmana por defender a su hijo en pleno confinamiento aquí en España; luego está ese grupo que prefiere estar a pie de calle; también está el perfil de las activistas pedagógicas y así innumerables perfiles. Todos cumpliendo con una función. Aquí, desde mi punto de vista, nada sobra siempre y cuando se recuerde el fin inicial.

Sin embargo ante la pregunta : dónde está el dinero de los negros? Regresamos al callejón sin salida. Está muy bien la reparación, pero en términos prácticos es absolutamente inviable. En esto no hay palabras sagradas, hay hechos y creedme que los hay. 

Por otra lado solemos mirar a los afroamericanos porque es la comunidad negra más rica y que se ha hecho a sí misma. Sin embargo, desde mi humilde opinión, no es tan fácil trasladar el pragmatismo afroamericano a un contexto originalmente católico, nos guste o no. Son precisamente esos orígenes los que en muchas ocasiones nos impiden avanzar o mejor: disfrutar del avance de los otros. Pero esto ya es parte de la miseria humana y francamente no me apetece hablar de ella.

Sostener nuestras vidas privadas y a la vez mantener un compromiso con la comunidad es el objetivo que muchas nos proponemos alcanzar. Ver cómo mantenernos como mujeres  independientes, es vital. Sobre todo cuando sabemos que aunque tengas la mejor formacion, en España es casi ciencia ficción que te contraten. Todos estos años me han servido para ver esta parte: quejarme legítimamente, enfadarme, reflexionar, volver a intentarlo hasta cambiar.

Cuando el desgaste emocional llegó a su más alta expresión, paré e insto a todx quienes estén en ese momento, que lo hagan. El ruido de la opresión no ayuda a encontrar soluciones y sí a desgastarnos más.

Fue entonces cuando comencé a entender que el emprendimiento para la comunidad negra, no es baladí, es una acción política. Porque solo desde la búsqueda de riquezas propias, se puede tejer un camino alternativo al poder. Ese mismo poder que nunca nos va a devolver nada. No nos engañemos más, los blancos no devolverán el PIB que construyeron nuestros antepasados gratuitamente y a golpe de látigo.

Desde el budismo se dice algo así como que las situaciones aunque sean profundamente injustas, hay que aceptarlas para saber cambiarlas  o transformarlas. De aquí que mis energías ahora solo pertenecen a mis nuevos objetivos: construir ese NECESARIO edificio de riqueza para los míos y nuestra comunidad.

Cuánto tiempo me llevará eso? Probablemente bastante menos que toda mi vida de activista. Y espero con muchísima ilusión, comenzar a repartir en breve. Algunos cubanos padecemos de esta «mala» costumbre: llegar y compartir. Sin duda, sigo siendo una orgullosa mujer negra migrante. Que tengáis buen día!


Antoinette T. Soler // Ocha Imle 

Fundadora de Afro & Eco y Fundadora de Afroféminas

Licenciada en Filosofía por la Universidad de La Habana. Consultora especializada en género y raza. Máster en comunicación de empresas por la Universidad de Zaragoza.


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