El origen de la hipersexualización de las mujeres negras

La investigación ha demostrado que las niñas y adolescentes negras somos vistas a través de una mirada de hipersexualización, y como resultado, es menos probable que se nos crea cuando denunciamos una agresión sexual. Esto plantea la pregunta: ¿de dónde proviene exactamente esta creencia y cómo podemos combatirla?

Al igual que muchos problemas relacionados con la negritud, la visión de las mujeres y niñas negras como hipersexual tiene sus raíces en el racismo. Comprender cómo la cultura occidental llegó a creer que las mujeres y niñas negras eran más promiscuas sexualmente puede ayudarnos a erradicar esta forma de pensar perjudicial, y proteger a todas las mujeres y niñas de la violencia sexual.

Antes de que se estableciera la trata transatlantica de seres humanos los viajeros europeos que visitaban África estaban fascinados y al mismo tiempo horrorizados por la vestimenta y las prácticas de los africanos que encontraron allí. La escasez de ropa que usaban los africanos (es lo apropiado en un clima cálido), el hecho de que algunas tribus practicaban la poligamia y las danzas tribales aparentemente sugerentes llevaron a estos europeos a creer que los africanos eran sexualmente obscenos. William Smith escribió de las mujeres africanas: «Son damas muy calientes» que «continuamente están inventando estratagemas para ganarse un amante». El estereotipo de las mujeres negras como sexualmente promiscuas surgió de escritos como este. Más tarde, este tipo de juicios sesgados e ignorantes (entre otros) se utilizaron para justificar la esclavitud de nuestros ancestros.

Durante la era de la esclavitud, la idea de que las mujeres negras teníamos un apetito insaciable por el sexo se utilizó para justificar la violación de mujeres esclavizadas por parte de sus dueños. Para los propietarios, esta práctica tuvo el efecto de producir personas esclavizadas adicionales. Según las leyes de la época, cualquier niño nacido de una persona esclavizada también sería esclavo. Como resultado, un propietario podría aumentar su riqueza personal al cometer crímenes horribles. Debido a que las personas esclavizadas se consideraban propiedad, las mujeres esclavizadas eran violadas legalmente. Por el contrario, los hombres esclavizados que tenían relaciones con mujeres blancas (ya sea por consenso o por la fuerza) serían ejecutados.

Otros factores durante la época esclavista llevaron a la visión de que las mujeres y las niñas negras eran muy promiscuas. Primero, las mujeres y niñas esclavizadas frecuentemente estaban embarazadas. Esto fue alentado como una forma de aumentar el número de personas esclavizadas en una plantación, y a menudo recompensado. Cuando una mujer o niña esclavizada quedaba embarazada, normalmente se usaba como prueba de que tenía un apetito sexual insaciable. Al mismo tiempo, las personas esclavizadas eran puestas para ser subastadas desnudos o casi desnudos. Esta exhibición de mujeres negras contrastaba con las mujeres blancas, vestidas casi de la cabeza a los pies. Esto reforzó la idea de que las mujeres blancas eran modestas y puras, mientras que las negras eramos impuras y sexualmente obscenas .

En Estados Unidos después de la Guerra Civil y el final de la esclavitud, la victimización sexual de las mujeres y niñas negras no terminó. El delito de violación fue común, pero desde el final de la Guerra Civil hasta la década de 1960, ningún hombre blanco del sur fue condenado por violación o intento de violación de una mujer o niña negra. Si eran atacadas por un hombre negro, muchas mujeres y niñas negras no denunciaban el crimen a las autoridades, por temor a que el agresor fuera ejecutado.

En Europa y América Latina el colionalismo produjo efectos similares en las mujeres y niñas negras. Se seguía teniendo la visión hipersexualizada de los descendientes de Africanos y de los habitantes de las colonias. Las violaciones eran constantes, y del mismo modo que en Estados Unidos, era inútil denunciar a un hombre blanco, que era quien ostentaba el poder institucional.

La representación de las mujeres y niñas negras como sexualmente promiscuas continuó durante todo el siglo XX, y sigue hasta nuestros días. En viñetas de periódicos, carteles o ilustraciones de la primera mitad del siglo XX a menudo se muestran a las mujeres y niñas negras hipersexualizadas, con grandes senos y glúteos. Pueden estar embarazadas, tener varios hijos o simplemente mostrarse como seres sexuales unidimensionales. Algunas de esas representaciones sexualizan a los niñas de manera burda, representándolas con senos grandes cubriendo sus genitales con algún objeto.

Posteriormente en las películas y la cultura pop, las mujeres negras generalmente se representaban como mujeres prostitutas, delicuentes o violentea, altamente sexualizadas, cuando no se las mostraba con el estereotipo de «mamis». Con una historia como esta, ¿es de extrañar que nuestra cultura actualmente vea a las chicas negras de esta manera?

Es tentador, en 2019, hablar sobre el racismo como si fuera cosa del pasado. No lo es. El racismo se filtra en nuestro subconsciente de varias maneras, incluso al influir en cómo pensamos sobre las mujeres negras y su sexualidad. Al confrontar abiertamente estos estereotipos, podemos cambiar la forma en que se ve a la próxima generación de niñas negras, y comenzar a deshacer los siglos de daño que se les ha infligido a las mujeres y niñas negras a través de estos estereotipos.


Artículo realizado con el asesoramiento de Blackburn Center


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