Entrevista a las organizadoras de Black BARCELONA: “Somos una comunidad bellísima y debemos amarnos”

Un buen día, dos mujeres, Silvia Albert Sopale y Deborah Ekoka, decidieron que soñar era bonito, hablar necesario y hacer transformador. Y crearon el espacio que muchas soñábamos para que pudiéramos hablar sin miedo. Y transformaron, ya lo creo. Pero no lo hicieron solas. Con el tiempo se unieron Maisa Perk y Karel Mena al comité organizador y también un montón de voluntarixs.  

Este año, el festival Black Barcelona cumplirá cinco ediciones y hacen balance de un proyecto bien real, que respira porque recibe aliento y ánimo, pero que boquea a nivel económico. Un lustro después de comenzar, merecen, por su abnegación y por todo el trabajo realizado (el que vemos y el que no vemos) , no solo mantenerse sino poder crecer, por eso acaban de presentar un verkami con el fin de que las apoyemos y así lograr abandonar la eterna precariedad que suele darse en torno a los proyectos de y para personas negras.  

¡Sumemos!

¿Cómo nació el festival ?

El festival nació cuando desde United Minds, invitamos a Silvia Albert Sopale a hacer su obra “ No es país para negras “ en Valencia. Recuerdo que la llamé y le propuse venir, su primera respuesta fue: “veremos cómo lo hacemos, pero lo hacemos”, allí se creó ese hermanamiento.  

Nos resultaba muy raro que con la cantidad de población negra y Afro que hay en Barcelona, no hubiese nada así. Más adelante, me he enterado de que si había pero, como siempre, la falta de visibilidad nos juega malas pasadas, También es cierto que no había un sitio con los objetivos que hicieron nacer Black Barcelona.

Semanas después de conocer a Silvia, la llamé y le propuse hacer un festival y dado que ella estaba en Barcelona, le sugerí que lo hiciéramos juntas. Aceptó sin pensárselo y 2 semanas después, me contactó para decirme que ya tenía un lugar.

Así nació Black Barcelona 2016, con un presupuesto ridículo, con mucha ilusión y con mucho apoyo por parte de la comunidad.

¿Cuáles son sus objetivos?

Unir.

Conectar.

Mostrar referentes.

Acercar herramientas a la población afro y su entorno.

Mostrar el valor de nuestra cultura desde una perspectiva afrocentrada.

¿A quién está dirigido?

A lxs que vienen, a lxs pequeñxs, a lxs jóvenes, en general, a toda la comunidad y lxs aliadxs. A todas las personas que quieran conocer más a sus vecinxs afrodescendientes desde una mirada respetuosa.

Para nosotras es muy importante este escenario en el que cualquier referente puede aproximarse a la comunidad Afro. No estamos inventando nada, no somos las primeras y nuestrxs niñxs tampoco lo son. Lxs referentes siempre han estado ahí, a veces, nos ha resultado complicado verlos, pero nos rodean todos los días, sin embargo no siempre nos hemos dado cuenta de que estaban ahí. Hablo de nuestras abuelas y abuelos, madres y padres, tías y tíos, de quienes nos estaban abriendo las puertas. Ahora bien, aparte, contamos con otros referentes que están en el punto de mira por su labor más visible y que han conseguido grandes logros en un territorio donde lo tenemos más complicado, la mayoría del tiempo, para llegar a los mismos espacios que los demás.

La necesidad de referentes es para toda la sociedad, todo el mundo debe conocer los logros de las personas negras, para poder ampliar su mirada y su conocimiento y con el fin de desmontar los estereotipos que nos limitan.  Necesitamos aprender a amar nuestra cultura, ya que las personas negras somos uno de los pueblos a los que más se nos ha promovido el no tener amor por nosotrxs mismos.

Habéis tenido varias ediciones, ¿más allá de las personas que han intervenido , qué diríais que ha cambiado en estos años?

El número de personas que acude. En la primer edición, fueron unas 500, en esta última, alrededor de 7.000. Eso es, en parte, gracias a la ubicación. Hemos conseguido poner lo Afro en el Centro, en el centro de la ciudad  de Barcelona, en la plaza del MACBA. Eso, sin duda, ayuda a la visibilidad del evento, lo hace también más accesible y aparte de los asuntos prácticos, lanza un mensaje:  “estamos aquí, este también es nuestro lugar y nuestros temas son centrales”

La idea de “Encuentro” ha funcionado y la gente ha ido conectando entre sí, muchas personas han encontrado su grupo de amigxs, a familiares que no conocían e, incluso, han encontrado el amor. 

¿Qué errores cometisteis que ya no cometeríais ?

La lista es grande, pero para no fustigarnos solo comentaremos lxs más importantes.  Hemos precarizado mucho, tanto a lxs participantes, a lxs que les hemos pedido que, en las primeras ediciones, trabajaran gratis y en otras por presupuestos ínfimos, como al equipo de gestión que trabajamos durante varios meses previos al festival e intensivamente durante los días del festival sin recibir remuneración.

 A la hora de distribuir el presupuesto, no pueden haber tantas desigualdades, es decir, las empresas que dan servicios no pueden cobrar más que un historiador, una tallerista, una presentadora o un artista.

No darnos cuenta del valor y la importancia de lo que estábamos haciendo. Por lo general, llegamos agotadas al encuentro y pensando que va a ser la última vez que lo organizamos por la gran cantidad de problemas y dificultades que encontramos, sin embargo, cuando vemos lo que ocurre durante esos días, al observar las caras de las personas, a nuestras niñas y niños corriendo libremente en un ambiente seguro, se nos olvida todo.

Creer que estábamos solas fue el error.

¿Y qué aprendizaje os guardaréis para siempre en el cerebro ?

Que somos una comunidad bellísima y debemos amarnos, creo que es algo que se nota mucho, y cada año más, en los encuentros.

También que  hemos de luchar, trabajar, construir, estudiar, soñar y aprender a caer y levantarnos, que hemos de aprender a mirarnos con nuestros propios ojos en lugar de a través de la mirada de otrxs y que hay muchos modelos que no nos sirven, por cuestiones de piel, de vivencias y de tiempo.

Existen muchas formas de hacer las cosas, cada una debe encontrar su propia manera y  si no sabes cuál, copiar está muy bien 😉

¿Cuál diríais que ha sido el momento más bonito en todos estos años de trabajo?

Ha habido tantos momentos que es difícil elegir…

El otro día, preparando un vídeo para la campaña de Verkami que hemos lanzado con el objetivo de recaudar fondos para la 5ª edición, recordamos el momento en el primer encuentro en el que, durante una actividad, nos dimos cuenta de que la sala estaba llena, no cabía un alma y todxs lxs que estaban allí estaban disfrutando, siendo felices, siendo ellxs. Nos miramos con los ojos como platos y sonreímos orgullosas por haber propiciado que ese momento existiera y por ser testigas de ello. 

No puedo dejar de mencionar otro momento, cerrando el último festival con el concierto de The Sey Sisters. La sala estaba cargada de energía de todo el encuentro, y cuando empezó la canción de Believe, de pronto una de ellas se puso a llorar y nos contagió a muchas. Yo no podía parar de llorar, así, sin saber por qué, solo de la emoción. Fue bestial. Ellas son la síntesis musical del Black Barcelona, nos hicieron una de las más bellas devoluciones por amor a nuestra labor.

¿Cómo os ha cambiado a vosotras el festival?

Nos ha hecho ver la necesidad de estos espacios y nos ha dado herramientas y puntos de vista heterogéneos para nuestras respectivas carreras.

Nos ha ampliado el conocimiento sobre la comunidad afro, al darnos a conocer a muchas personas de las cuáles no sabíamos nada. Es como una mini universidad, poder escuchar desde discursos que pasan por la vivencia y la experiencia, hasta los académicos de doctores. 

Nos ha ayudado a entendernos más a nosotras y al colectivo al que pertenecemos.

La gente, normalmente , solo ve el final del trabajo , cuando ya está todo hecho, ¿pero cuánto (esfuerzo) hay detrás de la organización de un festival ?

Buaahh, yo creo que la gente no se lo imagina. Por ejemplo, tenemos el festival este año 2020 en junio y empezamos las gestiones en enero. Es una carrera de fondo, donde debemos coordinarnos, ver fechas con el espacio, programación, contactar con gente, gestionar transporte y alojamiento, hacer convocatorias, alquileres de equipo, gestión de la parte de bebida y comida, redes sociales, más montaje, búsqueda de personal y todos los imprevistos previos. Al principio, éramos sólo dos y alguna mano voluntaria o de apoyo puntual, ahora, con el equipo más amplio se nota mucho la repartición del trabajo. Además, trabajar con voluntarixs libera muchísimo durante el encuentro, no hay comparación. Agradecemos mucho el apoyo y la ayuda de todas las personas que nos han acompañado, sin ellas seguramente hubiésemos tirado la toalla.

¿Y por qué merece la pena organizarlo a pesar de dicho esfuerzo?

Como dijimos antes, justo en los días anteriores al encuentro llegamos a pensar, que  nunca más vamos a organizar esto. 

Porque existen muchas formas de generar activismo y esta es una. Por propiciar un espacio en donde la comunidad pueda repensarse, reconocerse y sanarse. Es importante, por disponer de un espacio en donde podamos agradecer a nuestros referentes y a nuestras ancestras, por saber que existe un lugar en donde las que hemos sido almas perdidas, aquellas a las que nos han hecho creer que éramos las únicas personas negras, que éramos diferentes, especiales (en un sentido extraño) podamos encontrar a otras que han crecido como nosotras y, entre todxs, volver a reescribir nuestra historia y esta vez hacerlo con otras personas que nos complementan. Sin duda, merece todos los esfuerzos…Si quieres que algo regrese, primero debes dejarlo ir; si quieres recibir, primero has de dar.

Una de las recompensas que puedes encontrar este año en el Verkami de Black Barcelona

¿A qué problemas se enfrenta un festival organizado, año tras año, por mujeres negras?

 El primero es la financiación. Cada año vamos creciendo en actividades, ampliando horarios y cada año soñamos con que todxs lxs participantes, incluida la organización tengan salarios justos. Pero eso es muy complicado, queremos pensar que no es imposible, por eso este año hemos dado un paso adelante.

 El año pasado pedimos una subvención a la Generalitat y fue una gran sorpresa no recibir ni un euro, por una actividad que ya se había realizado y que está bien documentada. Fue una gran decepción para nosotras, puesto que pensábamos que las instituciones que nos veían sabían lo que estábamos haciendo y les importaba. Más de la mitad del festival es autogestionado, nuestros fondos provienen de lo que pagan los emprendedores y asociaciones por poner stands durante el encuentro, de la recaudación de taquilla de los eventos y de la venta de merchandising y otros pequeños ingresos. También recibimos una subvención del Ayuntamiento de Barcelona, que no nos da para mucho, y el MACBA nos concede una cesión de espacio. Pero no es suficiente, por eso este año hemos decidido lanzar una campaña de verkami para poder mejorar las condiciones de todxs.

También están los tiempos, además de ser madres,  tenemos nuestros trabajos principales, que son de los que vivimos todo el año.

E internamente hemos tenido varios problemas con colaboradorxs con lxs que hemos tenido desencuentros.

¿Y cómo los vais solventando?

En el caso de la financiación, ahora tenemos a una persona especializada para el tema de las subvenciones y este año recaudamos fondos por diferentes líneas. Además del verkami, seguramente haremos otras actividades para recaudar. Por otro lado, estamos en proceso de búsqueda de mecenazgos.

El el caso de tiempos, organización o coordinación, sabiendo cómo trabaja cada una y no intentado hacer un copia y pega de otros modelos, sino ajustándonos a nuestras necesidades. Y ampliando el equipo y delegando, delegando , delegando.

¿Creéis que sería importante que se diera una corresponsabilidad económica por parte de la comunidad negra que asiste para no depender exclusivamente de fondos públicos?¿Por qué?

Sí lo creemos, ya que partimos de hacer un encuentro para todos y todas, donde la entrada es totalmente gratuita e intentamos que los precios sean populares.

Creemos que para que estos encuentros sigan sucediendo debemos dejar la precariedad. Siempre se trabaja mejor sabiendo que hay una recompensa y manera de valorarlo económicamente hablando. Además de que nos gustaría, por fin, poder pagar a los participantes lo que vale su trabajo, ya que durante estos años muchas personas han participado a cambio de pagarles el transporte y rebajando su caché al mínimo o incluso menos. Recuerdo que, el primer año, un compañero vino desde Suiza hasta Barcelona en Bla Bla Car porque era lo único que podíamos pagarle, jajaja

Los participantes ya han colaborado en todas las ediciones con su trabajo y es algo que agradecemos muchísimo. Ahora, nos gustaría que los asistentes y gente que nos apoya también pusieran su granito de arena, con el objetivo de que podamos celebrar este año el encuentro.

El tema económico siempre es un estigma, tenemos una memoria muy reciente de desfalco y la gente no confía. Lo comprendemos, pero ya es hora de dejar eso atrás. Nos encantaría no tener que depender de la subvenciones, a nivel de autoestima es un logro sentirse emancipado económicamente. Aunque ese dinero provenga de nuestros impuestos, sería un orgullo mostrar la fortaleza que también existe en la comunidad. 

¿Cómo se plantea el Black BARCELONA de 2020?

Es nuestro 5º aniversario, es un gran momento. La mayoría de los festivales no llegan y nosotras lo estamos haciendo y seguimos creciendo, así que queremos celebrarlo por todo lo alto. Tenemos un reto: atraer a lxs jóvenes y adolescentes a lxs que hoy en día en complicado llegar y competir con la fiesta nocturna y la comodidad de quedarse en casa mirando Netflix o Instagram. El festival es también para ellxs.

¿Algo que podáis adelantar?

Pondremos especial cuidado en los espacios para infancia y adolescencia, pensando en más actividades para ellxs y, si todo va bien, crucemos los dedos, cerraremos el encuentro con el grupo maravilloso de Astrid Jones and the Blue Flaps


Lucía Mbomío

Periodista, actualmente en “Aquí la Tierra” en TVE
Twitter @luciambomio 
Istagram: luciambomio


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