Quilombo Nimba Fest

No estábamos en época de festivales, ni de máximo auge estival en lo que a parámetros turísticos, comerciales y publicitarios se refiere. Y sin embargo, allí estábamos y somos. Cuál leyendas negras, que dirían aquellos que no se les permite hoy el ultraje y negocio con éste QUILOMBO NIMBA, ya que se consensuó como espacio de participación exclusiva para afrodescendencia. 

¿Qué quieren que les diga? Señoras, señores y señoros. Quilombo Nimba Fest ha supuesto un tiempo, un esfuerzo, una organización y una conexión gozosa de nuestros cuerpos, nuestras vivencias, nuestras inspiraciones y todas las emociones que nos motivan. Por lo que fue primordial que también se hiciera espacio seguro. Pues desde la bienvenida con el ritual de invocación, que nos integró en el contexto de nuestras memorias, recuerdos y el sentido de estar y ser en la actualidad. 

Pasando por que ese sentido de la actualidad lleva intrínseco una identidad estética, identidad que a nivel de calle y de interpretación política se relaciona con la animalidad sobre todo si tal estética es llevada y estandarte del cuerpo de una persona negra. De lo cuál nos compartió mucho – Ellie Dunas, Colectivo Mwasi y Oumoukala Sow-. 

Como todo festival, las vibraciones, la estimulación de los sentidos y la música tienen su importancia. Y en el Quilombo Mimba Fest desde la música hasta la poesía, pasando por las expresiones al micro abierto, se convirtieron en puentes de nuestras experiencias negras a través de las artes de – Artemisa Samedo y Ahmed la sudanesa-. 

Al día siguiente, la jornada comenzó expandiendo la conexión del día anterior pero en esta ocasión hacia nuestro cuerpo, su infinidad de características y el gozo de las mismas en cada centímetro de la mano de -Marina Santo-. Que acompañó nuestras danzas y expresión corporal para evitar que hagan de nuestros cuerpos algo marketiniano y corporativo. Lo que supuso que se excitaran nuestras mentes para traer a ese espacio-tiempo uno de los valores de mayor importancia, que son nuestras mayores, nuestras ancestras negras con todos los matices de sus luchas. 

Así, creamos el ambiente del conversatorio con – Remei Sipi Mayo-, que nos vino como un abrazo de balance de la lucha gracias a sus libros, escritos y referencias para la resistencia diaspórica. Moderado por nuestra querida – Marisol Saelo-. 

Dicha diáspora que como comentaba al principio parece una invención, o se la invisibiliza para darle denominaciones sociopolíticas de exclusión como «leyenda negra», «cuento chino» para en definitiva, restar importancia, devaluar nuestra cultura y tratarnos a diario cual caso aislado. 

Justo en este festival echamos purpurina como estallido a modo de voces, necesidades y realidades que disienten de la sexualidad impuesta hacia la diáspora afrodescendiente de parte de – Iki Yos y Esther (Mayoko) Ortega-. 

Que fue la antesala al debate y exposición de sentires, de cómo alrededor de las connotaciones que ponen sobre nuestra identidad se crea la supremacía blanca europea que demoniza, maltrata y criminaliza a través de fronteras, redadas y CIE’s que fue moderado por – Jeannette Tineo- y las ponencias fueron: 

-Elcinia Torres, Espacio afrofeminista. -Nereyda Lakulok, Trabajadora sexual. – Reha Xustina Bolekia Bueriberi, Kwanzaa. -Sindicato de Manteros de Madrid. – Sebijan Fejzula, Kalé Amenge. -Fátima A. Aznag, Activista antirracista musulmana. 

Conectando y conociendo el día a día de nuestras hermanas, nos concienciamos de que y por qué tenemos mucho por lo que unirnos y apoyarnos. 

Con ello, nos fuimos a manifestar, plantándole cara al racismo que perpetúan las instituciones. Y por supuesto, tuvimos momento de celebrar el «Don’t hit a la negra» que la diáspora está ahí creando red. Y asistiendo a través de creaciones artísticas cómo la obra de – Silvia Albert Sopale- «No es país para negras». 

Sudando hermandad, transpirando respeto y creando conocimiento llegamos a ese limbo afrodescendiente ante el conversatorio sobre los retratos de la diáspora y mujeres negras con – Touana Olivia y Melissa Rodrigues-. Donde darle valor a nuestros lugares de ascendencia y sobre todo a los de pertenencia, sin que la supremacía se adueñe de ellos; se hizo como el ingrediente esencial para los pasos y caminos diarios de cada una. 

Posando dichos conocimientos, nos unimos a la marcha antirracista con sinergias y energías renovadas. Con el objetivo de continuar la conexión diaspórica, nuestra identidad expansiva y el respeto a nuestras cuerpas. 

Así nos acompañamos en nuevos deseos en común, en los cambios, estrategias y encuentros que juntas seguiremos apoyando para el año que llega y las sinergias en comunidad que en este festival napamos y reflejamos como bases para nuestra diaspórica expansión. 


Especialista en Género y Sexualidad. Presidenta Asociación Muara (mujeres araña). Miembra de la Comisión de Inmigración de Tetuán. Dominicana, con amplia experiencia en el campo de la psicoterapia y la psicoeducación. A nivel laboral ha sido psicóloga forense en la Unidad de Atención a Víctima de Violencia de Género y Abuso Sexual, del Ministerio de la Procuraduría General de la República Dominicana. Además, terapeuta en las fundaciones Mujer Iglesia y Huellas de Mujer.

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