El racismo también está en el periodismo 

Desde la lejanía, que yo misma me auto impuse, asisto atónita (no desprevenida) a las últimas polémicas periodistico/raciales que surcan las redes del país donde nací.

La semana empieza con un artículo escrito por mí hace un año, que redacté en mitad de la detención de la asesina confesa del niño Gabriel, Ana Julia Quezada. Una periodista de extrema derecha, Cristina Seguí, musa neonazi, racista y de VOX, decide desempolvar el texto para acusar a Afroféminas de defender a la criminal porque era negra. Como sé de qué va el tema y conozco la catadura moral de la periodista en cuestión, no me extrañó cuando comprobé que manipuló al citar el texto y puso en boca de las Afroféminas un apoyo expreso a la asesina que jamás existió. En etexto había dos condenas claras al tremendo asesinato y expresaba mi soliradidad hacia la familia. Pero no eran objetivo de la Seguí la información, tampoco la verdad. Buscaba atizar el odio sectario y racial para aumentar su presencia en la redes y si era posible que se produjera un escrache hacia nuestro medio . Todo el mundo sabe de qué va esta impresentable, pero aún así tiene espacio en las mañanas de cadenas de televisión nacionales. ¿Quién será responsable de esto?

Tuit de la Seguí, mintiendo sobre Afeoféminas

Pero no me sorprende, conozco mi país y vuelvo a experimentarlo  dos días después con un asqueroso artículo de El Mundo. El nauseabundo texto se revolcaba en el racismo con la sutilidad de un cerdo en un charco de purines. Al avezado periodista le dió por hacer un ejercicio estilístico a lo Larra y con muchas literatura  unía la maldad criminal de la dominicana y negra, a su pelo afro, asumiendo que al alisarse el pelo al principio del juicio intentaba paracer buena gente. Porque claro, el afro, ese pelo feo y de negros no puede ser bueno. Para nosotras que tenemos nuestra propia batalla con nuestro cabello, estigmatizado históricamente, esto es un golpe bajo. Luego vendrían las acusaciones de promiscuidad y buscanovios, al más puro estilo misógino, ya que una mujer con muchas parejas sólo puede acabar siendo una asesina.

El machismo y racismo que rezuma el texto no sorprende en un plantel periodístico que se pasa tres pueblos de vez en cuando. Supongo que es una mezcla de cosas: prejuicios de una clase perodística compuesta casi exclusivamente por blancxs (la diversidad en las redacciones españolas es prácticamente inexistente), búsqueda de sensacionalismo en una mercado menguante que tiene a muchos medios instalados en el amarillismo, y la mentira o simplemente ignorancia y estupidez. 

Pero ¿cómo acabar con esta BASURA? ¿Cómo proteger nuestros cuerpos y nuestras mentes de esas mentiras y tergiversaciones? ¿Cómo tener un sitio seguro en el periodismo?

Me hacía estas preguntas cuando el ¿periodista? Manolo Lama, previamente conocido por grandes éxitos de aporofobia como cuando se rió y humilló a un mendigo en una conexión en directo en la previa a una final de fútbol, vuelve a hacer una de las suyas y suelta un tuit supremacista en relación a la final del mundial de baloncesto, hablando de la ausencia de negros en la final:

Lama es un ultra con prejuicios raciales y muy poco tacto. Lo preocupante es que siga siendo un periodista de tanto prestigio y estas cosas no le pasen factura. Y no se la pasan ni a él, ni a la Segui ni a El Mundo porque la sociedad no las considera importantes. Nuestros problemas, nuestras necesidades o el respeto que merecemos como seres humanos de igual valor que cualquier otro no están en los medios españoles.

Podemos esperar a que haya más gente como Moha Gerou, Lucía Mbomío o Paloma Chen o Susana Yuan en las redacciones. Pero llegará tarde a este ritmo. La necesidad de crear nuestros propios vehículos de comunicación era y es imperiosa, ya que la prensa en general, no trabaja para nosotras, trabaja contra nosotras. 


Ayomide Zuri 

Inconformista, luchadora, africana y mujer negra. @ayomidezuri ayomidezuri@gmail.com

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2 comentarios

  1. Bueno, diría que es sorprendente si no fuera porque, como tu, conozco España. Lo de lama ya es de ordago, su hipocrisia le revasa y no tienen mayor caso hablar de él. Con segui el doble de lo mismo. Tan difícil es considerar que existan negros que se sientanofendidos con la generalizaciones. Pero “ay no” si tu lo dices a un español que desciende de barbaros tiranicos y genocidas; “ellos no fueron, eso es racismo”. Ojala algún día se logre sobrepasar el racistatus quo. Aunque el que se necesite autrocritica para ello me hace pensar que va a pasar mucho hasta que eso pase.

  2. Aumento con un ejemplo lo que se dice aquí. No sé si van mucho por el metro de Madrid pero ahora mismo hay mucha publicidad sobre un Español que fue condenado a la pena de muerte y presentan su historia como un historia de lucha y sufrimiento. Y es aquí donde quiero hacer ver el racismo y doble racero. Por defender que por una asesina negra, las negras, como conjunto, no son asesinas no es defender el asesinato ni a la asesina. Igualmente, por defender la vida de un delincuente español condenado a muerte no te convierte en un defensor de la delincuencia o asesinato. Pero lo gracioso es el doble trato. Mientras que si eres negra hablando de una negra eres poco más que un lloron pro-infenticida. Si se trata de un español, pues, te hacen una serie en televisión.

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