Formando a formadores para una educación antirracista

“Estrategias para incorporar la perspectiva étnica en la universidad. Las historias cuentan, cuéntanos la tuya: la voz del alumnado universitario afrodescendiente” es el título de una guía antirracista, en materia de educación, que parte de la comunidad docente y estudiantil afrodescendiente de la Universidad Complutense de Madrid.

Patricia Rocu Gómez, profesora a quien ya entrevistamos en Afroféminas, nos explica en qué consiste y señala que la principal problemática que se ha dado a lo largo del tiempo ha sido (y es) el no reconocimiento de la existencia del racismo, cosa que ha impedido que haya podido abordarse de la manera correcta.

El día 21 de marzo, fecha clave por ser el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Real, se presentará en la Sala de Conferencias de la Facultad de Educación de la UCM, entre las 15:00 y las 17:00.

¿En qué consiste la guía, exactamente?

Se trata de una guía en la que se abordan las discriminaciones raciales, especialmente las de carácter sutil que la comunidad afrodescendiente recibe en su cotidianeidad. Se ofrecen herramientas para poder identificar las diferentes formas en que se manifiestan los racismos que pasan desapercibidos tanto en las situaciones académicas en las aulas, como en otros espacios universitarios fuera de estas últimas, así como en la sociedad en general porque se encuentran normalizados. De forma paralela se muestran las soluciones para combatirlos y tiene además una fácil aplicación también a otros contextos educativos, así como a otras situaciones cotidianas.

La importancia de esta publicación reside en que se trata de la primera guía en España editada por una institución pública universitaria, en concreto, la Universidad Complutense de Madrid, bajo el paraguas de la Unidad de Diversidad y cuyo contenido se ha generado con la participación directa de personas de la comunidad afrodescendiente (tanto alumnado como profesorado).

¿Por qué se ha considerado necesaria una iniciativa así?

Desde una perspectiva global, en los últimos tiempos se está produciendo un rechazo social hacia las personas racializadas que son leídas como “las otras”, circunstancia que se ha visto agravada por los movimientos migratorios y por la crisis económica. De manera paralela en la comunidad afro y afrodescendiente española está emergiendo un movimiento social, que está tomando cada vez más fuerza, desde el que se refleja un sentir colectivo en el que se reivindica un espacio social en igualdad de derechos y una visibilización alejada de los estereotipos impuestos arraigados a un imaginario colectivo etnocentrista-eurocentrista y neo-colonial.

En el contexto educativo universitario se están presenciando también una serie de cambios que hay que tener en cuenta. Por un lado, la presencia de estudiantes afrodescendientes con bastantes probabilidades de que en los próximos años aumente. Por otro lado, se hace necesario que el alumnado, en general, adquiera una formación complementaria a la académica, basada en el pensamiento crítico y reflexivo para aprender a gestionar situaciones que garanticen la igualdad de trato y no discriminación puesto que en su futuro profesional tendrán que interactuar con colectivos diversos.

Además, la Universidad como institución debe hacerse eco de estas necesidades ya que tiene también una responsabilidad social para promover una sociedad más justa y debe asegurar y fomentar espacios que sean seguros frente a cualquier tipo de discriminación para todas las personas independientemente de sus diferencias.  Pero en el caso de la comunidad afrodescendiente, el tomar medidas en este contexto favorece el cumplimiento de las sugerencias de la ONU para el que ha declarado Decenio Internacional para los Afrodescendientes (2015-2024) para promocionar el reconocimiento, justicia y desarrollo de la comunidad afrodescendiente.

¿Algunos consejos para luchar contra el racismo desde las aulas?

La educación es fundamental en la lucha para combatir el racismo. Es la clave para conseguir transformar la sociedad para que sea más justa y se mantenga en igualdad de condiciones para todas las personas, independientemente de sus diferencias fenotípicas y/o culturales.

El punto de partida es tener un nivel de consciencia con respecto a esta problemática para implementarlo en el aula a través de un trabajo que puede ser directo y explícito como contenido de aprendizaje, del trabajo de competencias emocionales o el fomento del pensamiento crítico, o bien, de manera indirecta, a través de un trabajo implícito hacia el alumnado pero con una misma intencionalidad, por ejemplo el empleo de determinadas metodologías de trabajo o la presencia de personajes históricos relevantes racializados, ya que normalmente suelen estar ausentes en los contenidos de las asignaturas. También es importante que esta educación no se centre solo en el ámbito formal académico, sino que debe ser partícipe toda la comunidad educativa.

Grupo de trabajo que elaboró la guía.

¿Qué crees que debería cambiar desde ya? Y… ¿qué errores se han cometido hasta ahora en materia de educación y racismo?

Son varios los problemas con los que nos encontramos que deberían cambiarse. En primer lugar, la fuerte negación del racismo que existe aún en nuestra sociedad. Lógicamente si no se es consciente de la existencia de esta situación, no hay nada que cambiar. Esta es la percepción de muchas personas y el profesorado no se encuentra exento tenerla.

Por otro lado, la ley educativa que, aunque sí contempla conceptos asociados a la no discriminación entre grupos étnicos y culturales, sería necesario que lo abordara de una manera más específica y concreta haciendo explícita la comunidad afrodescendiente, junto a otras comunidades racializadas que se encuentran muy presentes en el estado español.

Se debería facilitar una mayor formación tanto al profesorado en formación inicial como al profesorado en su formación continua, con el fin de aprender a plantear clases inclusivas atendiendo a variables étnico-raciales y la enseñanza de determinados contenidos que no sean transmitidos desde la visión hegemónica occidental, sino que puedan ser analizados desde otras perspectivas y se reconozca y estudie la existencia de referentes histórico culturales más allá de la visión etnocentrista occidental.

Las cuestiones señaladas hasta ahora, formarían parte de un proceso complejo pero viable. Alguno de los retos en materia de educación antirracista a plantear sería la necesidad de concienciar y sensibilizar a la sociedad en general (a través de campañas, implementación de programas, o la difusión del Decenio Afrodescendiente), generar pactos educativos en estos puntos que no se vean modificados por los diferentes gobiernos y tener en cuenta las demandas reivindicadas por las comunidades racializadas, cuyas voces deben ser escuchadas, así como tomar iniciativas para el cambio. Creo que lo más importante es que haya un respaldo institucional en las diferentes acciones bajo un discurso en el que se encuentre ausente el paternalismo y el victimismo.

Y respecto a los errores, el más importante desde mi punto de vista es que no se ha concedido la importancia que merece esta problemática desde las instituciones con medidas sólidas a nivel social, político y educativo. Si nos centramos en experiencias educativas concretas, en muchos casos, la educación antirracista se basa en la celebración exclusiva de un día como el Día Internacional contra la Discriminación Racial o se ciñe al conocimiento de elementos tradicionales culturales como la gastronomía o los bailes propios de una cultura, por ejemplo. Y por supuesto, está muy bien adquirir estos conocimientos que fomentan el respeto hacia otras prácticas culturales, pero para que realmente se puedan conseguir mejoras sustanciales es necesario reforzar este mensaje transmitiéndolo desde diferentes espacios y focos desde los que se trabajen hacia un mismo objetivo común: erradicar estas discriminaciones.

¿Cómo ha sido su gestación y qué elementos se han tenido en cuenta a la hora de elaborarla?

La Guía surge dentro de un Proyecto de Cooperación para el Desarrollo que dirigí (Miradas múltiples hacia la diversidad étnica. Multiplicate y cambia el chip) financiado por el Servicio de Relaciones Institucionales, Cooperación al Desarrollo y Voluntariado de la Universidad Complutense de Madrid, en el que se llevaron a cabo diferentes acciones formativas para sensibilizar a futuros docentes sobre la diversidad étnico-racial, desde una óptica afrodescendiente y que se encontraban cursando estudios de formación inicial del profesorado.

En el diseño de la guía se ha tenido muy presente que el contenido fuera claro, concreto, sencillo y breve. Es decir, se buscaba que la información se mostrara de manera sintética, tanto en la aclaración de los conceptos teóricos, como en las herramientas que ofrece.

No se pretendía tampoco exponer un recetario de manifestaciones racistas con sus soluciones específicas, sino que se perseguía identificar aquellas que los estudiantes afrodescendientes experimentaban en el contexto universitario en su día a día. Para ello, se generaron dos grupos de discusión en los que participaron estos estudiantes que dieron testimonio de sus vivencias, de las que se detectaron las diferentes discriminaciones.

En definitiva, la intención perseguida fue la de crear una guía práctica y didáctica que tuviera verdadera utilidad para quien la consultase.

¿Quién ha formado parte del equipo que la ha elaborado?

Fuimos 5 docentes: Patricia Rocu Gómez, Esther (Mayoko) Ortega, Fernando Alberto Barbosa, María José Camacho-Miñano y Rosaura Navajas Seco. Y contamos con diferentes estudiantes que colaboraron en el desarrollo de diversas actividades para el diseño de la guía: María Victoria Boisán Fotabón, Khadydiatou Camara Danso, Yeison F. García López, Ngoy Ramadhani Ngoma y, además, se contó con el apoyo de Kwanzaa que es una Asociación de Afrodescendientes Universitaria (UCM).

¿A quién está dirigida a estudiantes de magisterio, a docentes o a las y los alumnos?

Se dirige a todas las personas que pertenecen a la comunidad educativa, ya sea profesorado, alumnado y personal de administración y servicios. Pero también se dirige a toda la sociedad en general, puesto que las situaciones de racismo que se han identificado en el ámbito universitario, a partir de los testimonios de los estudiantes afrodescendientes que participaron en los grupos de discusión para detectar precisamente los problemas a los que se enfrentaban, se manifiestan también en otros contextos distintos.

¿Cómo se va a implementar?  ¿Considera que será sencillo poner en práctica las transformaciones que sugieren?

Las estrategias que se plantean, dando solución a las diferentes manifestaciones racistas no tienen ninguna dificultad para ser puestas en práctica. Además, en la guía se exponen de una manera muy concisa, clara y sencilla. No obstante, lo que a mí me parece más complicado es cuando no se reconoce de la existencia del problema, es decir, cuando se piensa por ejemplo que contar un chiste de personas negras, cuestionar el origen o las capacidades de las personas por ser negras no son acciones racistas. En este caso se parte de una posición en la que se niega esa manifestación racista, ya sea porque se considere que no es ofensiva, que no se hace con una mala intención o que se está exagerando por lo que no hay que darle importancia. En este caso la falta de reconocimiento del problema impide avanzar y llevar a cabo cualquier transformación porque ni siquiera es percibido.

Pero, además, cuando ya se ha adquirido un mayor nivel de consciencia la dificultad se encuentra en tener que mantener la atención constante haciendo el esfuerzo en que la manifestación racista no pase desapercibida debido a que se ha tenido muy normalizada.

Y respecto a la implementación, de momento, formará parte del nivel de interés personal y sensibilidad hacia esta temática que tenga el docente, que en algunos casos se hace extensible a todo el profesorado de un mismo centro. Esperemos que haya una mayor concienciación al respecto y las administraciones públicas y las y los políticos adquieran un mayor compromiso y apoyen este tipo de acciones tan necesarias en los tiempos que corren. Yo, desde luego, seguiré aportando mi pequeño granito de arena.


Lucía Mbomío

Periodista, actualmente en “Aquí la Tierra” en TVE
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Twitter @luciambomio 
Istagram: luciambomio

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