La hipersexualización de la mujer negra. Testimonio

La hipersexualización de la mujer negra. Testimonio
Fotografía perteneciente a una serie de Daniel Stewart (@_dannyphoto_) que examina la apropiación lujuriosa y violenta de los cuerpos de las mujeres negras. Modelo: Imani Diltz (@thoughtsandkeys).

Hace un año aproximadamente sufrí una crisis a raíz de un videoclip donde se denigraba y cosificaba a la mujer, que raro, ¿no? En nuestra sociedad es el pan de cada día, pero ese vídeo en concreto, me llevó a decidir que haría todo lo posible para aportar mi granito de arena a un cambio mundial cada vez más necesario.

Entonces con mi soulfemisister empezamos un viaje que nos llevó a plantearnos todo nuestro presente, nuestro alrededor e incluso nuestro pasado. Empezamos a leer, investigar, a enamorarnos de referentes feministas, pero sobre todo empezamos a desaprender. Pusimos nombre a muchas de las cosas que nos habían ocurrido, que vivíamos actualmente, y que si no hacíamos nada, seguirían formando parte de nuestras vidas en el futuro. Una de las reflexiones que más me chocó tiene que ver con la hipersexualización de la mujer negra.

Hace unos años en una salida nocturna, por una persona en común conocí a un chico que me encantó. Era listo, divertido, muy mono, y además me gustó mucho cómo bailaba. Él no era de Barcelona, así que unas semanas después, quedamos para que viniese a pasar un par de días a casa.

Durante las dos semanas que transcurrieron hasta que llegó el gran sábado, hablábamos prácticamente cada día y cada vez me gustaba más. Entonces llegó el día, vino, salimos a cenar y a tomar algo, durmió en casa y lo pasamos muy bien, me encantó, de hecho pensé que me gustaría verle más veces.

Y llegó el momento de despedirnos, le acompañé a la estación y en el tiempo de espera de su tren, fuimos a comer. Entonces empezó a hacerme preguntas sobre qué tal creía que había ido nuestra cita y si me gustaba.

Yo no entendí muy bien la dirección del interrogatorio ya que pensaba que estaba muy claro que me gustaba, pero tras todas mis respuestas lo comprendí. Después de escucharme, espetó: “yo lo he pasado muy bien, pero he de decir que esperaba más de ti…”. Entonces mi máquina de pensar se puso a darle vueltas, no entendía porque esperaba más. Finalmente até cabos y entendí, que como nos conocimos bailando, se refería a que iba a ser una pantera negra en la cama o algo por el estilo.

Ese comentario y su manera de expresarse hacia mí, me avergonzó, no solo porque me daba a entender que “no había estado a la altura” de lo que él esperaba de mí, sino porque no entendía que es lo que podía haber hecho mal. Toda yo me convertí en un mar de dudas y vergüenza, no solo por sus palabras, sino también por darme cuenta de que una vez más había subido al pedestal a otro chico más, sin apenas darme tiempo a conocerlo bien. Y al cabo de un rato nos despedimos y se fue, y ahí me quedé yo con mil dudas y un nudo en la garganta.

A día de hoy no me avergüenzo de mí, ni mucho menos, sino de él. Me avergüenza no solo haber compartido tiempo con él para acabar en semejante decepción, sino que me avergüenza pensar que hay gente como él, que al mirarme a mí o a mis hermanas, ve máquinas exóticas proporcionadoras de placer y de experiencias salvajes. Nuestro color de piel no nos define ni nos clasifica, nuestro color de piel no es algo que anotar en una lista de fantasías sexuales a cumplir, y sobre todo, nuestro color de piel no es un indicativo de sexo rompecamas inolvidable.

Lo pienso y realmente no estoy segura de si le gusté yo, o solo buscaba mi piel y una experiencia extasiante. Pero sea como fuere, me parece realmente repulsivo que se nos catalogue de esa manera y que se nos culpe de no cumplir sus expectativas que, irónicamente, no hemos creado nosotras, sino ellos mismos. Pero por otro lado es un capítulo abierto durante mucho tiempo, que a día de hoy puedo cerrar tras entenderlo y reflexionar al respecto.

 

 

Donina ObiangDonina Mese Obiang Mangue

Diplomada en enfermería y Máster en enfermería de urgencias hospitalarias, actualmente trabajando en el Hospital Clínico de Barcelona

 

 

6 comentarios

  1. pues si la verdad es que esto se esta volviendo mas comun , ya que incluso los hombres blancos que mas se la dan de supuestos racistas no pueden ver a una mujer negra hermosa y de buen cuerpo porque estos son los primeros que andan como perros en celo,solo asi se les olvida convenientemente lo racista que dicen ser.la verdad dan pena y dejan mucho que desear.
    PD: me gustaria que escribieran algun articulo sobre la peruana Victoria Santa Cruz esta era una gran mujer que tenia cosas interesantes que decirnos .Descanse en paz