¿Qué sabemos de lo que usamos en nuestro cabello?

Me costó muchos años aceptar mi pelo...

También creo que esta decisión va acompañada de una conciencia, cada una encuentra ″su momento″ adecuado y su transición. En cuanto me acepté y fui consciente de todo lo que había estado sufriendo durante todos esos años, desde los 10 hasta los 28, y no solo físicamente con el picor y escozor de las cremas químicas que dejan tu pelo tieso y muerto, ni con las horas de trenzado y los tirones, o por tener que dormir la primera noche después de trenzarme intentado que ni un solo milímetro de mi cabeza tocara la almohada, ni siquiera por el dinero que gastaba en cuando no encontraba ningún familiar cercano que pudiera ordenar mi cabellos entre postizo; si no porque el amor propio de una niña/chica que no encuentra cánones de belleza que se correspondan con su fisionomía , arrastra hacía donde ellos (El Sistema quiere), y te sientes fuera de lugar, fea y sola, y eso duele más que esas costras amarillas que te salen en el cuero cabello cuando te quema el alisador.

Un día, no hace muchas generaciones, el colonial llegó a África y la infectó, infectó sus tierras, su gente, su cultura, su oralidad…y esos cuidados del cabello que se transmitían de generación en generación, se fueron perdiendo por el desuso, y la imagen de belleza occidental se fue imponiendo. Actualmente gracias a internet muchas mujeres hemos encontrado nuestra forma de aprender a volver a amar nuestro pelo y cuidarlo.

Todas las que hayan pasado una historia similar a la mía , estoy segura de que recuerdan  su transición como un proceso difícil al principio y necesitado de mucha paciencia, pero muy enriquecedor, ya que nuestro pelo se ha convertido en más que un pelo, en una reaceptación de nosotras, como mujeres, y de nuestra cultura.

Surgió la oportunidad, y decidí acercar a la gente estos productos para el cuidado del cabello , en la parte de tienda de United Minds y el apartado de Be Natural, no soy una experta en el cabello , me gusta ayudar de tú a tú y viendo el tipo de cabello y tocándolo, siempre que es posible; valoro los blogs del cuidado del cabello afro y suelo leerlos, de ahí he sacado mucha información, mucha gente me pregunta si tengo un blog ,pero no es lo que me interesa hacer realmente, no he estudiado, no pretendo convertirme en un referente en este campo, lo vi algo necesario, necesitamos ayuda y apoyo para volver a querer nuestro pelo, lo sentí en mí , y lo vi como algo imprescindible para ayudar a otras a recorrer ese camino que tan difícil me resultó, todo lo que se lo he aprendido a través de la red, blogs, páginas más oficiales, documentales, videos, y de mis clientes muchísimo, la gente que compra productos, suelen volver, y me gusta preguntarles, porque cada pelo es distinto y tiene unas necesidades, y a cada uno le gustan más unos productos que otros y un acabado distinto, me gusta asesorar a la gente y que vuelvan agradecidos y con ganas de mantener así su pelo, para cualquier duda me pueden llamar a la tienda o escribir al email. Me ha sorprendido ver madres que vienen a por productos por que sus hijos de 10 u 11 años quieren dejarse el pelo largo. Vienen chicos también, mujeres que llevan tiempo queriendo dar el paso, entre otras cosas porque se les cae mucho el pelo por trenzarse pero no se atreven a dar el paso, otras, como una señora el otro día que al aplicarse de desrizante se le cayó el pelo, y tenía su pelo natural de dos centímetros, y mechones lisos dispersados por la cabeza, ppppffff, ¿qué nos echamos en la cabeza? Estamos muy desinformados. Casi nadie se preocupa de que están compuestos los productos químicos para el alisado permanente, aparte de amoníaco por el olor, las que lo investigamos ya no lo usamos nunca más…

Hay un video, de un documental que hizo Chris Rock , ‘’Good Hair’’, va al Dr. Berry un químico experto y hacen un experimento con hidróxido de sodio, que es uno de los ingredientes principales de los alisadores químicos, ponen este producto en tres recipientes y en cada uno meten una lata de refresco, la primera de dejan 1h y la lata al salir está casi incolora , la de 3 horas está totalmente transparente y el aluminio más fino que la anterior, la cuarta lata en 4 horas se ha desintegrado, ya no hay lata. Incluyendo que la mayoría de las peluqueras ni tan siquiera saben de qué están compuestos estos productos, para saber cuánto tiempo dejarlos dependiendo del tipo de cabello. Son productos dañinos para la salud, el  American Journal of Epidemiology ha vinculado cremas alisadoras con los fibromas uterinos y la pubertad precoz en las niñas.

Nadie te avisa antes de empezar con el llamado ″creamy crack″. He visto cosas muy duras, madres que alisan el pelo a sus hijas desde los 5 años, niñas de 2 años con peluca, chicas que cuentan que hasta que no fueron mayores no llevaron su pelo porque para su madre así era más fácil el peinado y no querían dejarles el pelo natural. Y el problema empieza cuando te dicen: ″qué guapa!″, y una piensa; ″pues si así me dicen eso…es que con mi pelo rizado no estoy guapa″ y qué niña no quiere estar guapa, nos educan para estar guapas, para competir las unos con las otras en lugar de hermanarnos.

Últimamente las cosas están cambiando y hay un gran movimiento de gente volviendo a sus raíces a través de su pelo, sobre todo en EEUU o Inglaterra, incluso Francia, en España cada día también somos más, así que ese es el paso para empezar a tener referencias de cánones que si se corresponden con nuestra fisionomía.

¡Mucho amor a vosotras mismas y muchísimo ánimo!

11896546_10153526890118864_3814363347682242581_oautora: Deborah Ekoka

13 Respuestas a “¿Qué sabemos de lo que usamos en nuestro cabello?”

  1. Todas tenemos parte de razón, pues la mayoría de las palabras que salen de nuestra boca, algunas sin pasar por nuestro cerebro, vienes de las experiencias vividas desde que nacimos hasta cuando adquirimos total conciencia de lo que somos actualmente o de lo queremos ser. Nuestro cabello no es difícil, en un cabello normal con las características propias de nuestra raza y de la adaptación al medio en que nos desarrollamos, evolutivamente hablando. Claro que si queremos belleza y salud para nuestro cabello, hay que nutrirlo, mantenerlo y hacerle muchos cariñitos, eso cuesta dinero, estamos en una sociedad totalmente consumista materialista, pero será mucho más económico invertir en un cabello natural que en uno químicamente tratado…. Hoy en día no gasto en cremas alisadoras venidas desde EE.UU, ni en tratamientos para que no se me quiebre el cabello, no en hidratantes, ni en nada de esas cosas, ahora recurro a soluciones muy naturales, he descubierto que tengo un cabello supremamente suave, que crece, domable y que además me reagala cada vez que peino a mi hija la posibilidad de enseñarle, a amarse, a amar nuestra raza, nuestra cultura y toda nuestra ancestralidad. La importancia de sentarla entre mis piernas, y dedicarle horas a trenzar su hermoso cabello, a consentirla de otras formas y a estimular la unidad familiar, porque así me amó y peinó mi madre, y a ella mi abuela y en fin… Es hermoso descubrirnos y encontrar la manera de amarnos como somos porque eso nos hace mujeres fuertes, conscientes, pacientes y luchadoras, porque la lucha no es con nuestro cabello, la lucha por reivindicarnos, por la equidad y por un espacio digno como mujeres y como mujeres negra pertenecientes a una cultura y una etnia, definitivamente es por otro lado…
    Un ABRAZO PARA LAS HERMANAS DE RAZA…..