¿Negra o afrodescendiente?

portadaParece haber una batalla de términos y palabras para autodefinirnos en todos los lugares del mundo donde hay una de nosotras. Detrás de esto se esconde lo que soy y lo que me siento.

Desde que Afroféminas comenzó a andar hemos venido detectando algunos comentarios, opiniones y puntualizaciones del uso del término afrodescendientes para nombrar al colectivo de mujeres y hombres descendientes de aquellos que fueron arrancad@s a la fuerza de África.

Esto ha propiciado en varias ocasiones un debate muy interesante sobre el término y su significado, y sobre si es correcto o no su uso para denominar a un colectivo tan dispar. Hemos llegado a la conclusión de que esta polémica esconde  mucho más que el uso de una palabra apropiada o no. Se trata más bien de saber que lugar corresponde a la población afrodescendiente en America Latina , Asia y Europa y cual es su identidad.

Este término que se adapta muy bien a la realidad del continente americano empieza a tener dificultades a encajar en la realidad mundial en que vivimos. Los movimientos migratorios y las sociedades cada vez más complejas y multiétnicas en que habitamos hacen que se presenten nuevas realidades hasta ahora desconocidas o muy minoritarias que necesitan ser reconocidas.

“…negro/a es un palabra que bien puede y debe significar belleza, orgullo, raíces e historia.”

 

Empiezo diciendo que en mi opinión afrodescendiente  no debe ser utilizado en español como sustituto de la palabra negro. A pesar de que esta palabra sea considerada por muchos despectiva esto solo es desde el punto de vista del esclavista o del racista. Las palabras también se pueden conquistar y negro/a es un palabra que bien puede y debe significar belleza, orgullo, raíces e historia. Es parecido a lo que ocurre con el término mulato. Aunque en origen pudo tener una acepción despectiva hoy en día en muchos sitios se utiliza de una manera muy generalizada y sin ninguna consideración negativa. Otra palabra conquistada.

foto2

En la polémica sobre el término afrodescendiente hay bastante de problema de identidad nacional. En muchas ocasiones las críticas al uso de esta palabra vienen desde posturas nacionalistas de nuevo cuño que consideran que usar el Afro extranjeriza y desvincula al individuo de su país. El término sirve para agrupar a un número de pueblos con algunas características comunes, pero otras muy diferentes. Pero queda pendiente  la relación de cada país de Latinoamérica con los colectivos afrodescendientes y la reivindicación de su aporte a la identidad nacional. A nadie se le ocurre por ejemplo llamar a los colombianos de origen europeo eurocolombianos, o a los de Costa Rica eurocostarricences. Se les presupone la autenticidad de su identidad nacional la cual se les ha negado históricamente a esos descendientes de  africanos que en muchas ocasiones ayudaron con su sangre a fundar esos países. Solo la aceptación como propia de la historia  y cultura de los pueblos afrodescendientes en sus respectivos países se puede avanzar hacia la normalidad y la no discriminación. Esta aceptación se hace sobre el respeto a la diversidad y no sobre la imposición cultural.

Las nuevas realidades hacen que Afrodescendiente adquiera una nueva dimensión. Hoy en Europa viven gran cantidad de descendientes de inmigrantes africanos y caribeños de varias generaciones. También ellos  sufren los retos de aceptación de sus lugares de nacimiento y la dificultad para ser vistos como nacionales en su propios países. ¿Qué término utilizamos para definir a la hija de un europeo y una afrocolombiana? ¿o para definir a la descendente de asiática y afrocubano? El mestizaje  y la realidad tan rica que hay en nuestras sociedades hace que cada vez sea más difícil hacer un inventario de todo los tipos humanos. Y eso es bueno.

Photo of a Chinese Cuban girl in Barrio Chino

Desde mi modesta opinión todo esto será historia cuando empecemos a hablarnos en términos humanos. Tendemos a cosificar al otro y enmarcarlo en compartimentos para sentirnos más seguros. Esto es la condición humana. La palabra Afrodescendiente cumple y ha cumplido una función de reivindicación muy necesaria sobre todo en Latinoamérica. No creo que tenga nada de útil enzarzarnos en una disputa sobre si su uso es idóneo o no. Estas discusiones alejan del problema real y no lo atacan.

Como dije antes,  las palabras se pueden conquistar y creo que cuando la conquista de la palabra negro sea total, el uso de la palabra afrodescendiente no será necesario. Esto es cuando decir negro sea, inequívocamente y sin ningún tipo de matiz, motivo de orgullo.

Autor: Colaboradora Sally

Referencias Fotográficas
Foto 1: weheartit.com
Foto 2: http://www.hi-imcurrentlyobsessed.com

64 comentarios en “¿Negra o afrodescendiente?

  1. Gracias por tu opinion Antoinette. Solo quiero añadir que me comprometo en buscar el origen de “afrodescendiente”, o sea cuando se fue que se comenzo a usar, entre otras cosas para aclarar que su intencion no es suplantar el termino “negro”, sino simplemente eregirse como una categoria politica para lo cual ha funcionado muy bien. Ahora mismo en mi blog se discute sobre el termino “afrocubano”, utilizado por Fernando Ortiz a trocha y mocha pero con muchos detractores hoy en dia. De cualquier manera yo creo que la gente se ha de llamar como desee pues en la identidad la cuestion de autopercepcion es la mas importante. Abrazos. Seguimos en la lucha

  2. Bingo! Aca esta: “La creación del término afrodescendiente aparece como una auto-
    construcción social que se creó en la conferencia citada en Chile, como
    ejercicio de ruptura bajo una concepción dominadora, colonialistas y
    epistemológicamente racista por eurocéntrica que se ejercía para explicar
    la presencia de la africanidad y sus descendientes. Su de@ nición desde el
    principio como herramienta política para la lucha y posicionamiento de los
    descendientes de africanos desde una concepción total y compleja, desechaba
    las simpli@ caciones de otros términos que solo destacaban un aporte o una
    característica de la noción del ser africano. Dicha ruptura y novedad es la
    entrada para un diálogo entre este lado del Atlántico y el continente madre”.
    Tomado de http://www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/35888/3/articulo5.pdf

    • LO QUE SE ESCODIO EN LA COFERENCIA DE DURBAN Y QUE NOS DEBE DE SERVIR DE EJEMPLO PARA REIVIDICAR A LOS NEGROS/NEGRAS COMO SUJETOS CREADORES DE CULTURA…,

      En la Conferencia de DURBAN (Sudáfrica), no se fue a buscar el consenso entre los seres humanos que fueron desarraigados e intercambiado por los africanos a los barcos negreros europeos por cualquier producto suntuario, para después ser llevado a tierras extrañas, vendidos y sometidos a un proceso de esclavización en tierras europeas, cuando más bien se debió crear una resolución que avergonzara a los africanos/africanas, por tal actitud inhumana e impía que elevara la presencia de los negros y morenos por haberse convertido en sujetos creadores de cultura.

      Esto quiere decir, que en Durban (2001) fueron a limpiarles la cara a los africanos/africanas, por tales hechos que marcaron un paragón en la historia de la humanidad, puesto que se dieron el lujo de intercambiar a su propia gente, sin importarles que eran humanos o familiares (descendientes y ascendientes o colaterales) para solamente culpar a los europeos de tales hechos y como siempre, seguir fortaleciendo la matriz de la pobre y subyugada África.

      Pero lo más delicado de todo, es que en Venezuela existen un grupo muy minoritario que se han convertidos en fanáticos de la africanidad y que se han encargado de imponer el término por encima del rechazo que le dio el pueblo venezolano en el Censo de Habita y Vivienda realizado en el 2011, lo cual nos lleva a fortalecer la premisa…, que con esos resultados, es imposible que se quiera imponer el etnónimo de Afro descendiente y menos que se quiera reconocer el Decenio, pues, si la población total venezolana es aproximadamente de 28.946.101 aproximadamente (Según Censo de Vivienda y Habita 2.011), solamente se reconocieron como afro descendiente 181.157 (es decir 0.7 por ciento) venezolanos/venezolanas que se consideran descendientes de africanos y no de venezolanos, demostrándose que ni en los estados que ellos pensaban que tenían mayoría, fue muy poco el reconocimiento, como por ejemplo…, en el estados Miranda (42.264 de una población de 2.675165), Carabobo (21.281 de una población 2.245.744) y Aragua (19.874 de una población 1,630.306). Más de 15 mil en el estado Zulia de una población de 3.704.404, 18.675 se encuentran en el Distrito Capital de una población de 1.943.901, 3.369, en el estado Monagas 6.364 de una población de 905.443, en Vargas (6.070 de una población de 352.920,) en Falcón (5.600 de una población de 9028479), en Bolívar (población 1.410.964 y 5.334 en Anzoátegui (de poblaciòn1.469.747), 5.287 se ubicaron en el estado Yaracuy, 4.286 en Sucre de una población de 896.291., 2.716 en Mérida, 2.287 en Nueva Esparta, 2.256 en Guárico, 2.122 en Portuguesa, 2082 en Táchira, 1.790 en Barinas, 1.383 en Cojedes, 1.206 en Trujillo, 956 en Delta Amacuro, 875 en Apure, 529 en Amazonas y 16 en Dependencias Federales (Ver Cuadro de la Población Censada 2011 por entidad Federal y su Tasa de Crecimiento. Fuente INE).

      Esto quiere decir que estas cifras son irrisorias y que no es posible que en nuestro país , no se quiera reconocer la presencia de los estratos negros y morenos que representan más del 52 por ciento de la población venezolana, para darle reconocimiento al neologismo de “Afro descendiente” que se nos presenta como anticonstitucional, antehistórico y como una matriz colonizadora que no tiene cabida en la realidad venezolana…, porque fue muy marcado el rechazo de los venezolanos/venezolanas en contra del eufemismo de afro descendiente, el cual fue de manera notaria y transparente en el Censo de Habita y Vivienda del 2011, llevado a cabo por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

      Lo cual nos llevó a enarbolar la necesidad de empezar a desmontar las teorías que incentivaron la colonización de la memorias de los países que ellos llamaron provincia, periferia, Capitanías General y que hoy los EE:UU, nos llama su patio trasero, aldea única o tercermundista. Por ello no vimos con buenos ojos que no se haya incluido en el debate que se dio en Durban, tales posturas (las culturas negras y la morenas), porque se fue con una idea preconcebida, en el que se minimizo y se olvidó que somos venezolanos, estamos en la patria de Bolívar y que estos estratos representan la población mayoritaria en Venezuela, los cuales no se puede echar a un lado, para darle cabida a un estrato social que solamente logró el 0.7 de la población venezolana), a pesar de que no se han dado cuenta que la diversidad cultural es una condición de convivencia y es por ello que la lucha por la autonomía admite la conciencia de la existencia de otras culturas, así como la conciencia de que el procesos mismo de experimentar la discriminación o de luchar contra ello, le suma algo a la cultura propia, en el que se debe ver las condiciones actuales en las cuales se producen la pérdida de tradiciones, costumbres, adaptaciones o asimilaciones a otras culturas en condiciones de inequidad, avasallamiento y cosificación cultural.

      Por ello, es cierto que no estamos viviendo un “encuentro cultural” sino más bien un proceso de constante usurpación, ocasionado por desigualdades y asimetrías por las potencialidades de las culturas hegemónicas por imponerse y determinar las condiciones de este encuentro hacia modelos civilizatorios totalitarios y hegemónicos.

      Sin embargo, dichas asimetrías y desigualdades, deben llevarse a la arena de la multiculturalidad y el diálogo intercultural, e incluso, a un cuestionamiento de la cultura del otro, para no caer en hegemonismos.

      Por tal razón, tal desafío implica un proceso de reivindicación, reconstrucción, re identificación, no tanto en base a la historia de haber vivido, como comunidad, pueblo o nacionalidad discriminada en una sociedad mestiza, sino de luchar contra la discriminación concreta, contra la naturalización de las asimetrías sociales cotidianas, contra prejuicios y exclusiones, contra una sola concepción de lo que es desarrollo, progreso e institucionalidad modernizada colonial.

      Es por ello que en las posturas que se han ventilado en Venezuela, no se ha buscado la inclusión de todos los que nos encontramos en los predios de esta gran patria y que nos caracterizamos por poseer una piel oscura, lo cual llama a la reflexión, puesto que no se puede hablar de diversidad, cuando no se quiere llegar a consenso y lo que se ha hecho, es asumir una actitud de ponerse a la saga contra cualquiera postura que forme parte del gentilicio de la identidad venezolanas para echar la racionalidad de los hechos histórico (en que se fundamentó la colonización de la memoria) a un lado, sin internalizar que tales estratos que se caracterizan por poseer una piel oscura, contaron con el desprecio de sus originarios (Los africanos que se dedicaban a cazarlos e intercambiarlos a los barcos negreros europeos.., para que después fueran trasladados a tiene ajenas y vendidos, para después de ser adquiridos, ser esclavizados por sus propietarios), los cuales despreciaron su propia idiosincrasia, aceptaron la del colonizador y cuando fueron a reflexionar, eran demasiado tarde, porque ya estaban colonizados, conquistados y sometidos a las implicaciones del poder imperial que para la época se hacían trasparente a través de la imposición del etnocentrismo de su cultura.

      Por tal razones, creemos que la poca comprensión de los hechos históricos, se convirtió, en una trabas que impiden el acceso concreto a la verdad, por ser demasiadas cerrada y excluyente, las cuales sigue impidiendo el buen discernimiento, en el cual sentimos que sin la presencia de la culturas negras y morenas no se puede llegar a posiciones mucho más abiertas que permitan superar la camisa de fuerza de las ideologías colonizadoras…, en donde se hace necesario asumir posición y establecer el diálogo en fortalecer la etnicidad venezolana y fundamentalmente la unidad de todos los venezolanos.

      Ello nos lleva hacer una reflexión profunda acerca de desmontar, revisar nuestra propias posturas y echar a un lado, aquellas que no ayudan a fortalecer todo aquello que nos enriquece como pueblos que tenemos orígenes distintos, con historias diferentes y costumbres diferentes para poder entender que hay que hacer todo lo posible por buscar esa “unidad en la acción”, a la cual nuestro Presidente Hugo Rafael Chávez Fría siempre hacía mención y que enarboló en cada discurso que pronunció, ante de su muerte, porque hay que ver con mucha sutileza que se hace necesario buscar conceso, en un país que se considera multiétnico, pluricultural y diverso, pero que además reconoce “…el ejemplo histórico de nuestro libertador Simón Bolívar y el heroísmo y sacrificio de nuestros antepasados aborígenes y de los precursores y forjadores de una patria libre y soberana…”(Preámbulo de la CBRV), en el que los estereotipados como negros fuimos reconocidos después de doscientos años de vida republicana, como “forjadores”, lo cual quiere decir que eran tan inteligentes estos humanos gregarios (a pesar de tener tal carga histórica negativa que le atribuyó las culturas europeas) que tuvieron la capacidad de reconocer que se encontraban en espacios geográficos distintos, aprender sus diferentes idiomas, crear una toponimia distinta a la original diferente a la de los africanos, europeos e indígenas, y simplificar todo lo que estaba a su alrededor, para poder comprender las posturas del colonizador, como sus influencias diversas y complejas, y como se habían convertido en la clave del empobrecimiento colonial del que hemos sido víctimas, producto de la imposición de la dominación occidental.

      Por lo tanto, no podemos aceptar que pese a que la Declaración Universal de Derechos Humanos establece que “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos, el proceso de colonización europea, el genocidio de los pueblos originarios y el establecimiento de la trata transatlántica como mecanismo para garantizar la expoliación de los recursos del continente americano con mano de obra gratuita, aún en la actualidad continúa definiendo y condicionando las posibilidades de desarrollo de la población americana”, está declaración no sostiene que de África salieron negros y negras, no menciona la participación de los africanos/africanas en el negocio de la Trata Negrera y menos, del trato cruel que le dieron a sus congéneres (se pasa por alto) y de los trecientos años de olvido después que los africanos intercambiaron y se dedicaron a cazar como animales a su congéneres, para solamente hacer hincapié en los limitados avances en materia de discriminación racial que la Asamblea General de las Naciones Unidad declara el 2011 como el Año Internacional de los Afro descendientes, en donde no se trata la conducta adoptada y discriminatoria e inhumana de los africanos, sino solamente la del europeo y por ello, se busca imponer fortalecer medidas nacionales, como la cooperación regional e internacional, en beneficio de las personas de ascendencia africana en relación con el pleno disfrute de los derechos económicos, culturales, sociales, civiles y políticos, su participación e integración en todos los aspectos políticos, económicos, sociales y culturales de la sociedad, olvidándose de su ordenamiento jurídico y que en el caso de Venezuela “La Constitución es la norma suprema y el fundamento del ordenamiento jurídico. Todas las personas y los órganos que ejercen el Poder Público están sujetos a esta Constitución” (Ver el Art. 7 de la CRBV) y que nada puede estar por encima de ella y sobre ello, hay bastante jurisprudencia de la Sala Constitución del Tribunal Supremos de Justicia y que recomendamos que es bueno revisar.

      Esto quiere decir, que LA RESOLUCIÓN 68/237 LA ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS (ONU) que decretó el Decenio de los Afro descendientes, a partir del 01 de enero del año 2015 y que se mantendrá hasta el 31 de diciembre del 2024….,l parecer intenta imponer ante la legislación interna de cada país, que los afro descendientes “…representan un grupo específico cuyos derechos humanos deben promoverse y protegerse; pero además para hacer un mayor hincapié en la significativa contribución realizada a nuestras sociedades y proponer medidas concretas con el fin de promover su plena inclusión y luchar contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia”, en el que se olvidan que de África, salieron negros/negras, sin identidad, tratados como animales, y que en ningún momento fueron considerados descendientes de africanos y en el que no se quiere reconocer, que mientras África nos quitó la identidad, América nos la dio y nos reconoció como ciudadanos/ciudadanas caribeños y americanos. ç

      Lo que quiere decir, que tal Resolución pasa por alto a América para limpiarle la cara a los africanos y africanas que participaron en el negocio de la trata negrera…, puesto que no eleva, ni estimula, la condición del americano caribeño de piel negra, menos su aporte a la americanidad y al problema del conocimiento, porque los negros se transformaron en sujetos creadores de una cultura diferente a la africana que posee rasgos propios y que es única en el mundo, porque posee rasgos indígena, europeos y de los desarraigados africanos, tratados como negros, animales, como no africanos…., pero lo más delicado, es que no reconoce el trato impío contra los otros estratos de la sociedad, sometidos al imperio del capitalismo y no se da cuenta que la discriminación se da por no tenerlos recursos apropiados para su desarrollo y que ya no solamente los estratos negros/negras son los discriminados, sino también los indígenas y los blancos pobres (Lo que quiere decir que la resolución asume una postura racista, discriminatoria y xenofóbica contra los otros estratos sociales) y en el que no se analizó, la disyuntiva de los negros ricos Vs. Negros pobres o de las negras blanqueadas que asumen una posición endorracista.

      Solamente se preocupa por establecer un mandato que si fuera una especie de estado supranacional…, para establecer que la comunidad internacional, las organizaciones internacionales y regionales, deben difundir la Declaración y el Programa de Acción de Durban y la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial…, además de reunir datos estadísticos, Incorporar los derechos humanos en los programas de desarrollo y honrar y preservar la memoria histórica, sigue dejando a un lado, la participación de los africanos en el Negocio trasatlántico de la Trata Negrera y se olvidan del Proceso de Desarraigo que se originó en África y del trato inhumanos que le dieron a los estratos negros, para darle órdenes a los estados soberanos para que adopten medidas concretas y prácticas mediante la aprobación y aplicación efectiva de marcos jurídicos nacionales e internacionales y de políticas y programas de lucha contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia a que se enfrentan los afro descendientes, teniendo en cuenta la situación particular de las mujeres, las niñas y los varones jóvenes, como que si ellos fueran, un poder supranacional.

      Por ello sostenemos que no reconocemos como venezolanos de piel negra y no aceptamos que nos impongan ningún epíteto, ante del venezolanos, originarios de la república e hijos de nuestro Libertado Simón Bolívar, del Comandante Eterno Hugo Rafael Chávez Fría y de esta gran nación que se llama Venezuela, lo cual planteamos con gran integridad y sin discusión, puesto que somos originarios de la tierra de Bolívar y eso nadie nos lo va a quitar, porque reconocemos que llevamos la sangre de un Imaginario libertario que independizo cinco naciones, en el que se puede notar que quienes asumieron su bandera, tuvieron la capacidad de echar a un lado su linaje, estatus social, propiedades para ir a hablar con los libertarios Haitianos y pedir ayuda en pro de la independencia venezolana y no se convirtieron en parcelas, porque sabían que era necesario la “unidad en y de la acción”, en el que se comprendió que esos negros, morenos, pardos o mulatos, se había convertidos en el alma y espíritu de la gesta libertaria, en sujeto crítico, solidario, cooperativo, autogestionario, bolivariano y no entendemos que se utilice este momento histórico para imponer postura que no encajan dentro de la realidad venezolana, en el que se hace necesario con mucha urgencia, fortalecer nuestro autoestima para poder combatir los argumentos que impusieron tal condición inhumana que permitió convertir a seres humanos racionales en sub humanos, depositarlo en asientos y después venderlos como subhumanos o animales y en el que se debe entender que se hace necesario predicar la participación organizada sobre la base de la nueva materialidad dentro de la República que se está formando hoy en Venezuela, encauzada dentro de los parámetros del socialismo, humanitario y comunitario, porque algo que no podemos olvidar, es que este proceso bolivariano no sólo produjo un nuevo individuo, ideológicamente, políticamente, socialmente, culturalmente, biológicamente y genéticamente, sino que además, la variedad de experiencias sociales y culturales permitieron reinterpretar nuestras experiencia y procesos históricos, según nuestras necesidades y consecuencias, en el que unos venezolanos de color negro y moreno crearon una existencialidad que los llevó a convertirse en sujetos creadores de cultura, puesto que el aporte que hicieron, marcó un hito de gran trascendencia en la humanidad y es la única herramienta con que contamos para elevar nuestro estima y eliminar los vestigios que quedan de la irracionalidad cometida por quienes se dieron el lujo de alimentar el oficio impío de cazar a seres racionales y depositaron en asientos para luego venderlos a los barcos europeos.

  3. Segun Agustin Lao Montes: “Como lo planteó Romero Rodríguez, líder de la organización Mundo Afro en Uruguay, en uno de los encuentros más importante de la red en el 2000 en Santiago de Chile “entramos Negros y salimos Afrodescendientes”, queriendo decir que el movimiento acuñó el término afrodescendiente como una nueva identidad política con el propósito de incluir a las personas de descendencia africana de todos los colores y a pesar de una in@ nidad de diferencias. El término Afrodescendiente, gestado y negociado por las redes trasnacionales del movimiento negro en América Latina, fue adoptado posteriormente por la ONU, por ONGs y por organizaciones internacionales de diversa índole(desde la Fundación Ford hasta el Banco Mundial). Como categoría política el signicante afrodescendiente también representa la voluntad de desarrollar lazos diaspóricos con miembros de la diáspora africana global a través de las Américas y en otras partes del mundo”.
    Tomado de http://www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/35888/3/articulo5.pdf

    • Muy interesante lo que has puesto aquí. Veo que es un tema que sobre todo se discute en Latinoamérica. Esperemos que despierten y entren a ver qué opinan 🙂

      • Si esas personas que se citan son los lideres del movimiento de derechos de los y las afrodescendencias en nuestro continente. Por eso lo valioso de leer a los originales, mas alla de nuestras interpretaciones particulares. Muchas veces hace falta saber el contexto de los hechos para en el caso de juzgarlos hacerlo con rigor. Por otra parte, ahora acostada pensaba en mi sobrina de piel blanca que con el termino afrodescendencia ella se puede incluir a si misma, pero con negra no pues decididamente negra no.

  4. Yo creo que más que preocuparnos por que término es el apropiado para definir a un colectivo o no? Lo que debería ocuparnos es la necesidad de utilizar esos “términos” para definirnos. Porque tengo la sensación de que los “blancos” no se preocupan por estas cosas? Nunca he escuchado a un americano definirse como un “Américodescendiente” o a un europeo hacerlo como “eurodescendiente” entonces…. Porque nosotros como NEGROS, como AFRODESENDIENTES tenemos siempre la necesidad de “justificarnos” con etiquetas, que bajo mi humilde punto de vista sobran.
    Yo soy Sarah Mejía, dominicana, mujer, de 30 años. Esa es mi descripción. Cualquier otra etiqueta sobre mi persona sobra.

    Sí mañana llegan los extraterrestres y me preguntan que a que raza pertenezco? Me limitaré a contestar, que pertenezco a la raza HUMANA!

  5. NO SOMOS UN COLOR y tampoco somos un colectivo de personas pintadas de color, el color negro. Por muy “beautiful” que sea el color “black”, soy de los millones que han hecho la transición del “negro” al “afro”. Hemos superado el lenguaje-trampa del supremacista esclavizador. Se nos inculcó en la escuela que pertenecemos a la “raza negra” y que había otras “razas”, la “amarilla”, la “blanca”, la “cobriza”, la “roja”. Cuando tocaba dibujar, a los asiáticos les teníamos que pintar de amarillo. ¿De qué color pintábamos a los “blancos”? Naturalmente, a los “negros” los pintábamos de negro, y bien negros. ¿Cree alguien que la educación es inocente, aséptica? En África dentro de las escuelas se vehiculaba la ideología oficial de la supremacía racial. Y hemos asumido el lenguaje y la mentalidad (por no decir los cánones de belleza) de los dominadores. ¿Puede alguien definirme qué es ser “negro”? ¿Es sustantivo o adjetivo? La única definición de “negro” que he estudiado es la que me obligaron a estudiar, es la del opresor: lo que define a los miembros de la “raza negra” es lo siguiente:
    – piel negra
    – nariz chata
    – pómulos salientes,
    – labios gruesos
    – pelo crespo
    – ojos salientes
    A lo que había que añadir: sin alma, sin cultura, sin civilización, sin religión …
    En el fondo, esta es la definición que aplican los “negristas”, todos aquellos que siguen anclados en el viejo lenguaje impuesto poe el amo. Para ellos, el color es nuestro signo personal y colectivo de identidad. Algo tan superficicial como el color de lo más superficial de nuestro cuerpo: el color de la piel. De hecho, los “negristas” hacen el juego a quienes nos han discriminado, juzgado y sojuzgado en base al color de la piel. Dale que dale al color de la piel, pero que no se quejen luego de que otros dale que dale con el color de la piel. Y tampoco vale lo de “moreno” o “de color”. Estos sí que son eufemismos porque no abandonan el complejo de los colores. Insisto. NO SOMOS UN COLOR. Tampoco somos personas pintadas de color, y con brocha gorda.
    Mientras no encontremos otro término mejor, “afro” define mejor lo que somos. En primer lugar, lo que enseña Madre África: “el tigre no va pregonando su tigritud; simplemente caza”. Y sabe lo que es. No hace falta que explicitemos el color de nuestra piel para referirnos a nosotros mismos. Somos el único colectivo humano que lo hace. El único sector de la humanidad al que se le identifica por el color de la piel. Y con brocha gorda, repito. Los negristas -los que nos siguen llamando “negros”- lo ven todo negro, nos ven a todo de color nego, sin matices, sin tonalidades. Para ellos, un albino es “negro”, un hijo de pareja mixta es “negro”, una chica clara de piel natural es “negra”. Todas las personas que se le pongan delante son “negras” así lo quiso el supremacista europeo. En muchas sociedades hemos perdido incluso el sentido de la ofensa al aceptar que se nos llame “cariñosamente” “MI NEGRA”. o “NEGRITOS” (el “negro” que nunca crece). Algunos dirán: ¿Por qué hemos de ofendernos que nos llamen “negros” si lo somos y hemos de sentirnos orgulosos de serlo. ¿Sentirnos orgullosos por un simple color? ¿Hace falta que alguien nos recuerde de qué color es nuestra piel? Nuestro complejo nos lleva a tener la necesidad de que alguien nos lo recuerde?
    En el término “AFRO” ya están incluidas las más de 30 tonalidades de piel y que no es necesario explicitar o pregonar. El término AFRO hace referencia a ese continente -AFRICA-, la tierra de esos hombres y mujeres LIBRES que fueron cazados, encadenados, embarcados, trasladados a diferentes puntos lejanos de la tierra para ser sojuzgados y negados en sus derechos y en sus libertades. Ls descendientes de aquellos hombres libres originarios de África y sometidos a esclavitud y que echaron raíces en otros territorios formamos la comunidad de afrodescendientes. Afortunadamente, son cada vez más los que ya no huyen espantados cuando oyen la palabra AFRICA, convertida por el supremacista y su prensa en el epítome de todo lo negatvo. ¿Cree alguien que aquellos hombres libres sometidos a esclavitud hablaron algún día mal de Africa a sus descendientes?
    Para nosotros no tiene ningún sentido pintar todo lo que producimos con pintura negra de brocha gorda: “música negra”, “mundo negro”, “continente negro”, “arte negro”, mis “raíces negras”, etc.
    Y donde pone “negro” poned “amarillo”. Hemos llegado a defender nuestra “negritud”. ¿Alguien a escuchado a los “amarillos” defender su “amarilleidad”? ¿O decir que “me siento orgulloso de ser amarillo”. Cada vez son más los; afromexicanos, afroamericanos, afrocubanos, afrovenezolanos, afroecuatorianos, afrochilenos, afroargentinos, afrocanadienses, afroindios, etc. Lo ideal sería que en cualquier país TODOS tuvieran las mismas oportunidades … y que simplemente se nosnt reconociera como ciudadanos del país, es decir, “mexicanos”, “venezolanos”, etc. Pero el peso de la historia hace que unos colectivos humanos, a estas alturas, y con unas características culturales comunes, tengan que estar reivindicando derechos y oportunidades. Los colectivos compuestos por descendientes de los hombres y mujeres LIBRES que fueron llevados desde ÁFRICA (Afro) y sometidos en esos países.
    Después de lo leído, cómo te suena “negrocubano”, “negrovenezolano”, “negroecuatoriano”, etc., como les gustaría decir a los negristas? Colorín, colorado, el cuento de los colores está más que acabado.

    • Yo soy afrodescendiente y no soy negra. Entiendo lo que quieres decir, pero entonces tendríais que buscar otro término, que seguramente no exista todavía. Pero afrodescendiente es descendiente de África. Punto.

  6. Estimada Antoniette. El término que se va a ir imponiendo es AFRO, que -a diferencia de NEGRO- hemos elegido libremente. Por mucho que intentemos lavar con legía u otro producto el término NEGRO, nunca dejará de ser relacionado con lo peor de la historia de la humanidad, con el gran HOLOCAUSTO perpetrado por los cristianistas europeos. NEGRO (sustantivizado) es el término con el que nos han señalado para lincharnos, para esclavizarnos, para discriminarnos. En cambio, cuando decimos AFRO un gran sentiemiento de orgullo nace en nosotros. AFRO es un proyecto de futuro que nace de un presente de ilusión. En todos los movimientos “afro”, se siente el YES, WE CAN. Si nuestros niños, que en la escuela estudian los colores, nos dicen que NO SON “NEGROS”; que NO SON de color negro. ¿Les vamos a castigar? Las niñas tienen bien claro que el color de muchas de ellas es achocolatado. ¿Les vamos a decir que NO y sin explicarles qué es ser NEGRO? Finalmente, ¿Sabías que en el régimen de apartheid de Sudáfrica un japonés era considerado “blanco” y un chino era una “persona de color”. Con esto quiero terminar diciendo que lo que nos debe importar es lo que hay más allá del color de la piel: es la persona. Peo hay gente que primero ve 1) el color, 2) la piel. Si es racista aquí se queda y actúa en consecuencia: discrimina. No les hagamos el juego. Es tiempo de fortalecer nuestra personalidad colectiva e individual. Nuestro principal proyecto debe ser la persona, que bien que nos machacaron en todos los sentidos. Y dejarnos ya de colores o de intentar darle sentido positivo a un término en fase de extinción. NO SOMOS UN COLOR. No somos un colectivo de personas pintadas de color.

  7. Individualmente escogemos el que queramos, pero a nivel de comunidad hace falta una categoria politica. Los blancos no se definen a si mismos como europeo-descendientes sencillamente porque el mundo les pertenece, incluido la capacidad para nombrar. Eso me recuerda cuando hay gente que se cuestionan el dia de la mujer alegando que no existe el dia del hombres, pues que el mundo es masculinos, y excepto ese los 364 restantes son de hombres. Es asi como lo pienso. Soy Negra cubana tenia que ser pero no me molesta ser afrocubana ni afrodescendiente. Por ultimo hay blancos que son afrodescendientes directos (no aquello de que el homosapiens viene de Africa y por eso todos lo somos) y se sienten incluidos en esa categoria y no como negro. Como quiera que nos llamemos nuestra lucha continua y esta jamas sera entre nosotros mismo, sino contra el racismo.

  8. En México, y en mi caso, he propuesto el término “afromexicanos” porque sólo de ese modo se puede exigir a un Estado nacional que asuma su/nuestra afroascendencia o negritud o africanía o culturalidad criolla o como se llame desde una perspectiva legal, es decir, con el reconocimento expreso en las leyes y normatividad de que pertenecemos a este país, a México, y como ciudadanos de este país exigimos nuestros derechos, entre ellos ser el de sujetos de políticas públicas, como lo son otros pueblos y otros grupos sociales de esta misma nación, el derecho a ser consultados sobre nuestro territorio y nuestros recursos naturales, y otros. Es obvio que hablamos desde el margen, por durante el último siglo allí nos han puesto los investigadores e intelectuales digamos orgánicos y, por ende, el propio Estado al enfocar su discurso -que incluye la llamada historia patria y su enseñanza a través del sistema de educación pública- hacia los indígenas, excluyendo la llamada tercera raíz.

    • Estoy siguiendo la lucha del pueblo afromexicano. Habéis hecho una buena elección. El color -algo tan superficial- no puede identificarnos como conjunto. “Afro” es el epítome de todos nuestros valores socioculturales que hemos conservado a pesar de la represión de nuestras manifestaciones culturales en todas partes. Es más, soy partidario de utilizar sólo “afro” sin el “descendiente” (Comunidad Afro de México”, el Pueblo Afromexicano). “Afrodescendiente” creo que dispara la imaginación y sugiere “descendiente de africanos” (mala prensa), “descendientes de África” (muy mala imagen). Hemos de ser realistas y darnos cuenta de que a nuestra gente afro se les ha hablado muy mal de ese continente… Muchos -por ejemplo en República Dominicana- HUYEN veloces de ser considerados “africanos”. Yo soy ade África pero viviendo en España. En Europa -pero también en América- África ha tenido muy mala prensa y muy mala imagen. El concepto África encierra un montón de negatividades. Poco a poco está creciendo esa corriente de personas que están descubriendo África como lo estamos haciendo los propios africanos debsde el momento en que la historia ya la podemos escribir también nosotros y gente europea más honesta. Ganaréis mucho en esa lucha si conseguís que los afromexicanos descubran África. Nos estamos llevando una grandes sorpresas positivas. Nos sentimos cada vez más orgullosos de Madre África. Esta misma Barcelona fue fundada por un general afro, el más grande general de todos los tiempos. El considerado padre de la literatura rusa -Alexander Pushkin- era afro; el más importante de los Medicci, en Italia, era afro. El mismísimo Beethoven y su gran maestro, también lo eran, y un largo etcétera, y dando por hecho que los grandes faraones -cuyas lenguas se parecían a las que se hablan hoy en el continente- también lo eran, pese a las mil y una ocultaciones de los historiadores. Sin ese continente no se explica la religión judía, la cultura romana y griega. Pitágoras, Platón, etc. fueron alumnos en África. Hay mil y un motivos para sentirse orgulloso de África. Sentir ese orgullo es fundamental para potenciar una autoestima. No contentos con vaciar el continente de su población, el siguiente paso era estigmatizar al continente mismo. Finalmente, sabes que los europeos han estado más de cuatrocientos años dominando el continente. El destino de África está teóricamente en manos de los propios africanos desde solamente hace unos 40-50 años. Hasta entonces sólo Dictaduras Coloniales, Potencias dictatoriales, contra las que lucharon miles y miles de africanos por su libertad. Historia totalmente ocultada. Los negristas prefieren decir: “contra las que lucharon miles y miles de negros”. Nosotros cuando pronunciamos la palabra AFRICA, con orgullo, la hemos vaciado previamente de todas las significaciones negativas.

    • Bienvenido un mexicano. Creo que eres el primero en intervenir en nuestra revista. Comparto muchas de las cosas que dices. Creo que cada vez que leo un comentario, me doy cuenta, tal como dice este artículo, que es problema de identidad. Y por eso Latinoamérica está tan interesada en este término. Saludos de todo el equipo!

  9. insisto en que No hace falta estar explicitando el color que una TIENE. Yo puedo entender que seas cubana de piel negra, siendo tu condición de cubana lo primero, y el color lo secundario, un adjetivo. La cuestión es si nuestra condición de SER lo determina el color NEGRO. Estamos en la misma lucha, seguro, Pero yo no entiendo eso de SER NEGRA cubana. ¿Qué es SER NEGRA? ¿NEGRA es un sustantivo? Y más teniendo en cuenta la defición de ese color según la real academia española: NEGRO = AUSENCIA DE COLOR. Por último, en la categoría afro puede entrar la tonalidad de las personas “blancas”. Un albino africano es blanco de piel,y es de cultura afro. También hay africanos “rubios”, que no albinos. Entran dentro de la categoría afro. Un descendiente de europeos, un típico afrikaner de Sudáfrica, no es afro, ni falta que le hace. Un egipcio, marroquí, argelino, etc. son africanos, pero no entran en la categoría cultural afro. Y muchos de ellos niegan ser africanos. Cada cual puede llamarse como quiera, pero como colectivo creo que todo apunta a que “afro” (ascendencia o descendencia) es la mejor opción. Hoy por hoy es imposible no definirnos por nuestros orígenes, por los orígenes de nuestros antepasados. Si los antepasados de esos “blancos” a los que te refieres como “afrodescendientes” tienen sus orígenes en África -que es de lo que muchos huyen- entonces entran sí en lo que llamamos cultura afro, pero sin colores.

    • PLAS PLAS PLAS!!!
      ¡Enhora buena! Da gusto leer a gente tan culta, sensata y con la cabeza tan bien amueblada. Se podrá decir más alto, pero no más claro!

    • Nguema Emaga Eyui, entiendo muchísimo tu posición. No comparto algunas cosas, pero da igual, esto asegura que hay debate y mucho por discutir en este tema. También veo que a pesar de que todos somos negros, pertenecemos a realidades diferentes y como colectivo demandamos cosas diferentes. Tan obvio como negado en la historia de la humanidad.

      • Insisto. “Negros” seréis los que queráis serlo y los que queráis llamaros así. Para millones -y cada vez son más- el color es lo más superficial. A partir de ahora, para ser más exactos, y por respeto, tendrías que decir: “negras nos llamamos algunas”. Y no “negros somos todos”. Algunos llevan unas gafas compradas a los que nos metieron en el saco de la “raza negra”. Porque ya son millones los que, orgullosos de su identidad como personas, y por encima del color de la piel, como recogen muchas constituciones, han optado por liberarse del lenguaje de los supremacistas. Todos somos PERSONAS, por encima del color de la piel, por encima del sexo, por encima de la religión. Si miramos desde la luna, y posáis la mirada sobre Asia, no creo que digáis: “¡Mirad el continente amarillo!” o “Cuánta población amarilla”. Solamente exclamarían así gente que tuviera prejuicios porque se tragó lo de la “raza amarilla”. ¿Por qué lo primero que ven algunas es el color de la piel? Para esta revista “todos somos negros”. Me gustaría que esta revista nos diera a todos una definición de lo que considera SER negro y TENER la piel de color negro. ¿Es el color de la piel lo que hace que uno sea “negro”? ¿O lo más importante para ser considerado “negro”? La única definición de “negro” que conozco es la que dio el supremacista.

  10. Ante estas consideraciones os invito a leer el poema de Shirley Campbell Barr (a la que se ha entrevistado en esta web) “Rotundamente negra”. Emjenplo máximo de que la palabra negra/o puede ser despojada del odio y dolor para llenarla de belleza y orgullo:
    rotundamente negra
    rotundamente hermosa

    • A ver. Entendemos a esas personas que en situaciones de fuerte presión, discriminadas a causa del color de su piel, quieren reivindicarse de esa manera, apelando al color de su piel. Entendemos a todos los que gritan que “black is beautiful”, justamente porque ese color ha sido deNIGRAdo asociándolo con lo “feo y muy feo”. Mi punto de vista es que no se trata de despojar de odio y dolor a la palabra “negra”. El odio no es al color negro, sino a las PERSONAS, a las personas que llevamos más o menos melanina. El odio no está en la palabra, sino en el corazón de los discriminadores. Ellos son los que deben despojarse del odio. Dado que se nos odia como PERSONAS con la excusa del color negro de la piel, nuestro proyecto debe ser reforzarnos como personas. En el caso de Shirley, su poema puede conseguir el mismo impacto si en lugar se “negra” pone “persona”. Orgullosos de ser personas, bellos como personas, rotundamente hermosos como personas. La persona es el fundamento; el color es añadidura. En el fondo, lo que más le duele a los supremacistas es que nos consideremos PERSONAS como ellos. Ellos nos ven “negros” y nos quieren seguir viendo así. No querrán vernos NUNCA como personas plenamente realizadas y lo impedirán SIEMPRE que puedan. No les hagamos el juego utilizando el viejo lenguaje con vieja mentalidad. Insisto en que somos el único colectivo humano -lo de “raza” ha quedado descalificado- que se refiere a sí mismo por algo tan simple como es el color de la epidermis y que se siente “orgulloso” por algo tan superficial como es el color de la epidermis. Y encima NO SABEMOS definir qué es SER negro, algo muy diferente a TENER la piel de color negro. Con todo el respeto del mundo, lo de “Rotundamente negra” me suena exactamente igual que “Rotundamente amarilla” en boca de una asiática. Somos personas. No somos un color. No somos un colectivo pintado de color negro.

      • Sin palabras!
        Cuando son las 9:10am apunto de empezar a trabajar. Es un auténtico chute de energía leer una vez más comentario tan inteligente, claro y simple.

        Me has alegrado la mañana, porque empiezo mi día con la certeza de que cada vez somos más los que nos sentimos liberados para ser lo que queramos ser, simplemente seres humanos. Sin más etiquetas!

        Sí queremos cambios tenemos que empezar por nosotros mismos.

      • Gracias por la opinión de todos. Han sido realmente muy interesantes e inteligentes todas las posiciones: las a favor y las en contra. Creo que todos hacen valer muy sus motivos de la manera más inteligente y respetuosa. Os habla Antoinette. Sólo un apunte. Este artículo no lo he escrito yo, no sé por qué me lo han atribuído a mí jejejej. Lo ha hecho una de las colaboradoras de esta revista. Lo aclaro porque él mérito es de ella ;). Feliz día del libro!!!

  11. Hala acabo de darme cuenta que habían puesto mi nombre en la firma. Vaya por eso se asociaba conmigo. Perdón por el error. Es que aquí trabajamos varias personas y no nos dimos cuenta. Mi opinión personal la daré en un artículo próximamente. Y adelanto que me encanta la palabra negra. Es una palabra que de ninguna manera debe ser desterrada. Y hablar de esto no es sentirse menos, es sencillamente plantear un debate sincero. Quién no quiera debatirlo porque le parece innecesario, me parece muy legítimo, pero no creo que con esto de que “se siente menos” o “esos son complejos” o frases por el estilo callen a los que quieran profundizar en la toma de conciencia de nuestra negritud. Recordad que esta es una revista que habla con muchas personas. Algunos se dan por aludidos y otros no. Saludos! Antoinette

  12. Y de quien era la opinio entonce Antoinette, porque yo como cubana me interesa saber de cual de las tres editoras de este blog es. Por otra parte, por lo menos en Cuba negro no es un color, no es tan simple. Y yo coincido con Antoinette, una puede reapropiarse de los terminos y usarlos constructivamente. Yo soy negra cubana tenia que ser, porque llevo en mi aquellas ensenyanza que me dio mi madre por ser precisamente una ninya negra antes y luego una mujer negra. Por tanto no me molesta apropiarme de ese termino, como un dia me apriope del “puta”, otro del mestiza, y otro del tortillera. Asi de simple. Creo que cada quien tiene el derecho a llamarse como desee. Por otra parte, presumo que Shirley se refiere a algo mas que el color de la piel.
    Comparto un poeta de la afroperuana Victoria Santacruz y otro mas de Shirley sobre su cabello. E intentare invitar a Shirley a este debate
    Abrazos
    http://negracubanateniaqueser.wordpress.com/somos-negras-cubanas/me-gritaron-negra-de-victoria-santa-cruz/
    http://negracubanateniaqueser.com/2014/03/05/mi-cabello-por-shirley-campbell/

    • Hola Sandra!
      Esta revista le llevan tres personas, pero escriben en ellas muchas más. La idea de que otras personas colaboren es precisamente esta, que se puedan ver las cosas desde otros puntos de vistas, distintos a los nuestros. Y es lo mejor porque a veces hay cosas con las que nos sentimos identificados y otras que no y es normal. Yo creo q los negros como colectivo tienen prioridades según dónde se encuentren. Y no hablo más porque sino no me queda nada para escribir jejeje. Abrazos!!!

      • Pensaba que te había respondido Sandra. El texto es de una mujer española. A mi personalmente me da igual de quién es y de dónde es, pero bueno si para ti es tan importante esto, ya tienes la respuesta. Esta colaboradora fue también fue la que escribió el articulo sobre el aborto y creo que hay otro más q ahora no recuerdo. Saludos

  13. Si fuera por el supremacista, nos costaría a pedazos. No les gusta nuestra nariz, nuestro pelo, nuestros labios, nuestra manera de andar, el color de nuestra piel. En definitiva, no le gustamos como personas. No tratemos de sacralizar cada uno de esos trocitos entre los que incluyo la piel y su color. Yo mismo podría escribir una “Oda a la Nariz”, un “Canto a mis labios”, Alabanzas a mi pelo”, “Poema a mis andares”. Ah, tampoco le gusta nuestra manera de hablar: “Canto a mis hablares”. Lo importante es que nos valoremos como personas, sin complejos de inferioridad, orgullosos de los orígenes de los antepasados. El color es un accesorio. El motivo, la savia de mi orgullo como persona NO es el color de la piel. Lo hemos comprobado: si vas de “negro”, el supremacista te desprecia. Si estás en tu sitio como persona bien formada, tengas la nariz, los labios, los pómulos, o el cabello como seas … no tiene más remedio que respetarte. Le molestará mucho que quieras ser IGUAL de PERSONA. En el fondo el color es un pretexto. Y los negristas y las negristas le dan ese pretexto. Pretenden marcar diferencias apelando obsesivamente al color. Insisten más en lo que nos diferencia externamente -el color, algo superficial- cuando deberían trabajar más por lo que nos IGUALA, por el hecho de ser personas, que es justamente lo que los supremacistas no aceptan. “Negro” no es un término que elegimos nosotros. “Afro” sí. En nuestras lenguas africanas no nos llamamos “negros” y al “blanco” no se le llama blanco. En kiswahili se le denomima “muzungu”, en fang se le denomina “ntangan”. En ambos casos, por poner dos ejemplos, significa “occidental” (con su sentido de extranjero con poder y dinero). Y es este extranjero el que, con su mentalidad cristianista y mercantilista, nos señaló y apuntó al color de la piel. El color de la piel es lo que nos identificaba, y todos en el mismo saco de la “raza negra” inferior. El esfuerzo de los negristas por mantener ese término colonial y esclavista es inútil y pernicioso, aunque crean estar haciendo el bien. Por más que pretendan embutirlo de belleza, de orgullo y de pimienta dulce, ese término está condenado a desaparecer, claro que poco a poco. Es negativo, está envenenado. La gran pena es que el término caerá de la boca de los “blancos” antes que de la boca o del lenguaje de algunos “negros”. Y otra gran pena es que los negristas han perdido el sentido de la ofensa al aceptar y justificar que se les llame “negritos” (el “negro” que nunca crece y necesita un “padre” superior) o “mi negra”, porque se lo llaman con muchísimo cariño. Es como decir -y se dice- que “me pega porque me quiere”.

    • No veo ninguna contradicción en todo lo que dices al principio con querer la palabra negro. El hecho de que nos guste la palabra, no somos seres acomplejados. Básicamente lo vemos desde otro punto de vista. Es el error que para mi se comente cuando no se está de acuerdo.
      Yo vengo de un sitio dónde la mujer reivindicó sus derechos hace tiempo, mucho antes que España y te puedo asegurar que esa comparación que has hecho para mi personalmente no tiene lugar en mis valores.
      Por otra parte nunca he tenido que hacer valer mi color para brillar profesionalmente ni aquí ni en Cuba. Piedras siempre se encuentran por el camino, pero igual se llega y de eso yo me siento orgullosísima: de la educación que recibí y de todo lo que he logrado en la vida a puro esfuerzo. Eso no me ha llevado nunca ha tener que hablar de mi negritud. Pero tampoco entiendo que tenga que renunciar a la palabra. Entiende que esa connotación que le das no existe para otros. Decir que somos seres humanos es una obviedad. Yo no tengo dudas de eso. Saludos. Antoinette.

      • De la mujer se dijo que era el sexo débil. Era el punto de vista de quienes lo veían así. ¿No se les debería ayudar a cambiar de punto de vista? Hablar hoy de “raza negra” no es un punto de vista cuando los estudiosos han determinado que no existen “razas” tal como lo establecieron los supremacistas. El hecho de que a alguien le guste el término “negro”, “mi negra”, “raza negra” no significa que no tenga que hacer un esfuerzo de liberación mental y lea un poco más sobre lo que dicen los estudiosos.

  14. Coincido con Antoinette y digo algo mas, claro que en “negrito” va el prejuicio. Pero me siento comoda tanto con negra, con afrocubana como con afrodescendientes y no renunciare a ellos porque yo soy la que resignifico y reubico, no creo en nada impuesto. Yo nombre y me apodero. Esa es mi postetad! Ademas de que es mas productivo ubicarnos en lo que nos une y no en lo que nos diferencia, a la hora de enfrentar el racismo. Trabajemos pues y dejemos que la gente elija, de eso se trata.
    Gracias Shirley por el enlace.
    Abrazos

  15. Antoinette, mi curiosidad esta basada en el hecho de que me gusta poder situar en contexto a las personas y sus discursos. Las experiencias vitales no son las mismas desde diferentes contextos. Ya lo dijo Marx: “el hombre (para mi el ser humano) piensa como vive”. Abrazos

  16. Mguema, dices lo sgte: “Yo soy de África pero viviendo en España”. Quizas una persona que es africana no afrodescendiente, el afro le sea la unica variante, para mi, hija de imigrantes chinos, españoles y personas esclavizadas provenientes de Africa no puede significar igual y no tiene porque serlo ademas. No se en que momento un africano (de piel negra) que migra para Islandia pasa a ser negro y deja de ser africano. Me aventuro a decir que en Cuba las personas de piel como la mia nacemos negras y nos morimos negras. No se si logro explicarme. Solo quiero que veas los matices y que no hay una verdad unica. Es mas no hay verdades…

  17. un debate muy interesante. Yo soy una madre blanca de dos hijos negros, africanos y me he unido a vuestro blog porque me interesa mucho la opinión de la mujer negra o afro en el mundo actual, no quiero perder matices de la vida de mis hijos por tener un color distinto y no vivirlos en primera persona y blogs como el vuestro me muestran realidades que no conozco y que como veis me interesan y mucho. Yo defino a mis hijos como negros, con un pelo afro precioso y la verdad es que lo hago porque la realidad en la que me muevo con las personas que conozco es que están orgullosas de ser negras, no creo que dejar de utilizar una palabra porque en el pasado significó esclavitud en una parte del planeta sea una solución, lo que tenemos es que cambiar la percepción de la palabra negro o mulato, utilizarla en contextos positivos, realzar el valor de las personas negras a lo largo de la historia como se hacía en un post anterior. Yo colecciono Barbies negras y estoy en grupos de coleccionistas americanas, mujeres y hombres negros en su mayoría, y las denominan “Black and Beautiful dolls”, yo creo que tenemos que intentar entre todos cambiar la palabra negro y asociarla a Belleza (Lupita N’yongo o Alek Wek están haciendo bastante), Cultura(Toni Morrison), Poder(Obama),o Música (El Chojín). Una de las razones por las que yo me decanté por definir a mis hijos como negros, fue leer el libro de El Chojín (Rie cuando puedas, llora cuando lo necesites) un rapero negro, español y afrodescendiente. Os adjunto una de sus canciones:

      • Cuando se es niña en un puerto turístico como Acapulco; Guerrero, México; es bastante complicado aceptar el término negra, pues tanto otros niños como los adultos, lo utilizan como sinónimo de fealdad, burlas y un largo etcétera; incluso el solo hecho de que se refieran a ti como “la china”, por el cabello (puchunco, ensortijado, esponjado, que para ellos es estar despeinada si no lo traes bien sujeto), en los medios de comunicación, comerciales, series, películas, la gente con rasgos afrodescendientes, es lo feo, lo negativo, lo malévolo, la ignorancia, la burla. Esto se complica, si eres la niña negra del salón de clases en una escuela particular. Por lo tanto, los niños que han sufrido este tipo de discriminación en la Costa de Guerrero, ya desde esa edad, no se identifican con este término, les preocupa si los llegan a relacionar con él, y más con los rasgos somáticos y cultura africana. Lo triste es el daño que esto causa a nuestra autoestima. Desde hace algunas décadas para acá, grupos de personas, realizan acciones para el reconocimiento del pueblo “negro” o del pueblo afromexicano y discrepan en cuanto al término por las razones antes mencionadas. Si bien, me siento mas inclinada por el término afromexicano, me da mucha seguridad utilizar también el término afroindio, esto, porque en la lucha y pasión por el reconocimiento de la también llamada tercera raíz, se nos olvida que los africanos que llegaron a México y los descendientes de ellos, sobrevivieron gracias a su relación con los pueblos originarios de este país (que los conquistadores llamaron indios), sin estos pueblos originarios su sobrevivencia hasta nuestros días, no habría sido posible. Particularmente, provengo de abuela “negra” y de abuelo “indio” y a pesar de los prejuicios que prevalecen entre estas etnias, de la región de donde vengo, muchas familias tienen una historia similar, la del mestizaje, la de abrazarse a otras culturas para conservar la vida y en esa relación recrear una nueva cultura. La situación de los indígenas no ha mejorado del todo, pese a todos los apoyos que se pregonan a los cuatro vientos y que no siempre se concretan. Por otro lado, quiero manifestarles, que me ha dado mucho gusto encontrarme con esta publicación, dedicada a mujeres afrodescendientes creada por mujeres, disfruto mucho de sus entrevistas a mujeres de otros rincones del mundo, que al igual que las mujeres costeñas de mi país, son inteligentes, fuertes y nunca dejan de luchar comos sus ancestras. Saludos de Nadia Alvarado Salas, afroindia de la Costa de Guerrero, México.

      • Bienvenida Nadia!!! Cosas como las que comentas son las que nos motivan a continuar con todo este trabajo. Un abrazo de todo el equipo de Afroféminas y hasta pronto!! La próxima semana seguiremos debatiendo este tema con un nuevo artículo de opinión. Saludos. Antoinette

  18. Os pongo también otro video, esta vez de los raperos más famosos en España, a los que muchos jovenes idolatran, en unas generaciones yo creo que estas definiciones van a ser mucho mas difusas “nuestros nietos serán grises”, la conexión con África en unas generaciones será prácticamente nula y con la movilidad geográfica actual ya va a ser mas díficil encuadrarse en un grupo “afroamericano”,”afromexicano” o “afroeuropeo”, porque las raices estarán mucho más mezcladas. Yo creo que eso es bueno, nosotros ahora estamos viviendo en un momento de cambio y por eso es tan importante cambiar las percepciones del pasado de las palabras y en unos años las definiciones cambiarán mucho.

    • Gracias Bone, aunque no es la música que prefiero jejeje, me alegra mucho que estos temas se traten. Dos de nosotras también vivimos en España. No les conocía, así que muchas gracias por la info. Saludos de las tres! Antoinette

  19. Creo que el análisis es interesante, sin embargo comparto las inquietudes de algunas compañeras en el uso de los términos. En este sentido, y en linea de lo planteado con Depestre en su texto “Saludo y despedida a la negritud” el termino negritud ha sido desde que se empezó a utilizar una forma despectiva y hegemónica para dominar y someter la cultura de los pueblos negros, subvalorándola (Depestre, 1996: 338), debemos superar en nuestros análisis discursos que se puedan catalogar de esencialistas y desde una postura neocolonial, que todavía no superan los avances de las ciencias biológicas que nos señalan que las diferencias entre los distintos grupos humanos son étnicas y no raciales. Desde ese punto de vista me considero afrocolombiana, específicamente afrocaribeña, como una forma de enunciarme política y culturalmente, aun cuando la mielina de mi piel pudiese ser menos pigmentosa, incluso conozco personas que físicamente podrían no ser consideradas negras, pero que se autodefinen afrodescendientes.

  20. disculpen yo soy del Perú tengo raíces afrodescendiente por mi padre tiene esas raíces pero mi madre es blanca . les quiero pregunta algo yo soy morena y la gente me considera afrodescendiente se nota a la vista pero mi hermana es bien blanca y siempre me decía yo estoy orgullosa por tener mis raíces africanas aunque la gente no me crea , como que sentía un poco discriminada por nosotros los hermanos .yo veo que que muestran siempre afrocendientes con piel oscura pero deben presentar también a los blancos con raíces africanas . cuidenc los quiero. Sonia

  21. No puede haber un artículo encabezado por el titular ¿negro o afrodescendiente? Porque no es lo mismo!!! No todos los afrodescendientes son negros!. El blog es muy interesante, pero escribís con muchas faltas de ortografía y no sabéis utilizar la lengua española. Cada palabra tiene un significado, así que antes de seguir escribiendo, pensad qué queréis decir y empezad a decirlo bien, que el contenido es muy interesante y lícito, pero las palabras no son las adecuadas.

    • Gracias por tu crítica. Supongo que no sabrás que el término afrodescendiente empezó a utilizarse en Latinoamerica por los descendientes de esclavos llevados por la fuerza a esas tierras. Es un término de consenso para definir a millones de personas que buscaban una palabra que no tuviera cargas negativas. Curiosamente los habitantes del norte de África suelen preferir el término árabe (en general) que africano. Es más, ellos mismos suelen identificar el término africano con hombree/mujer negro/a. Es de todos sabido las penurias y rechazo que sufren esos otros africanos en tierras de Marruecos o de Argelia.
      Escribimos desde nuestra libertad de opinar y de equivocarnos.
      El artículo se pregunta sobre la legitimidad de los dos términos y este es un debate que sigue hoy en día en el seno de nuestras comunidades y como digo tiene que ver con los negrosd de la diáspora.
      De nuevo gracias por tus palabras.
      Intentaremos corregir nuestros errores.

      • Que el término afrodescendiente se empezase a utilizar en Latinoamérica, no tiene nada que ver con su significado. Yo hablo del significado de la palabra hoy en día. Y que los árabes, una de tantas etnias que no son negras en África, prefieran autodenominarse árabes en vez de africanos, o que en los países del Magreb, (que no quiere decir que todos sus habitantes sean árabes) traten a los negros mal, es otra cuestión. Y les diría lo mismo, que utilicen bien el lenguaje, puesto que sí que son africanos. Si necesitáis inventar palabras porque no existe ningún término para lo que queréis expresar, podéis hacerlo, así se crea y se modifica el lenguaje, pero lo que yo quiero decir, porque os leo mucho, es que utilicéis bien la lengua castellana. Y por cierto que los árabes tienen sus propias palabras para llamar a los negros, que no son la palabra africano.

    • Si tu lucha es por reivindicar que no eres negra, queda aclarado Dunia. Creo que las palabras de este blog son más que adecuadas. Las tuyas ni siquiera voy a entrar a valorarlas. Que tengas un buen fin de semana.

      • Yo no estoy reivindicando nada… y no he comentado con la intención de desvalorizar lo que habéis escrito, se trata de una opinión. Creo que en ningún momento he faltado al respeto ni nada parecido. Podrías entrar perfectamente a valorar mis palabras si vas a enseñarme algo, no tengo ningún problema. Ahora, es distinto si crees que ni siquiera merece la pena, ¿por qué? ¿Qué lucha crees que llevo yo acabo para que me hables así? Buen fin de semana a ti, seas quien seas.

      • Hola, releyendo esto, me gustaría saber quién me contestó aquél día, ponerle cara. Porque se me ha quedado resonando en el cerebro lo de que mi lucha es para reivindicar que no soy negra, y me ofende bastante que alguien piense así de mí. Me gustaría hablar con esa persona tranquilamente.

    • Entenderás que este blog es para visibilizar a las mujeres negras. Supongo que no tenga que explicarse por qué. O mejor… lo explicamos todos los días. Si quieres hablar sobre mujeres negras, plantear debates en torno a ellas, bienvenida. Eso si, nuestros temas no se centran en aclarar todo el tiempo que una parte de los africanos no son negros. Te animo que a crees ese espacio tú, si es que ya no existe y seguramente muchos estarán interesados. Lo dicho, que tengas buen día.

      • Pues para no tener que aclarar todo el tiempo que gran parte de los africanos no son negros, hablad con propiedad, y no digáis africana cuando queréis decir negra. Es todo lo que quería haceros llegar. Parece que te has sentido ofendida por algo que ni he dicho. Me parece absurdo que contestes así a alguien que está dando su opinión a cerca de un hecho. Si reivindico algo es que utilices bien el lenguaje.

  22. Voy a plantear el significado neutro de las palabras en cuestión: “Negro” hace referencia a un rasgo detectable de color de piel debido a los antepasados; “afroamericano” o “afrodescendiente” hace referencia a las personas nacidas fuera de África cuyos antepasados provienen de allí. No voy a discutir respecto al origen de las mismas o si su uso es políticamente correcto o no, pero en mi opinión son meras adjetivaciones que obedecen a dos necesidades, la primera, la necesidad de construir identidad desde la palabra y la segunda, la necesidad de etiquetar al otro, de ponerlo en tal o cuál categoría. En mi caso, no soy negra (mi madre sí lo era, así como mis abuelos maternos, los abuelos de mis abuelos y los numerosos tíos, primos y miembros de la familia extensa), pero con orgullo inconmensurable llevo en mi sangre todo el sabor, la alegría y la fortaleza de la raza africana. Soy lo que la etiqueta señalaría como “mulata”, “mestiza” o, a propósito del tema, afrodescendiente. Ahora, el origen y uso de los términos mulato o mestizo, así como la problemática sociocultural inherente y derivada, en tiempos pasados y actuales, de ser una persona “no pura de sangre” podría llenar tratados, pero no es lo que motiva mi participación en el foro. Mi interés, en cambio, es hacer un llamado a trascender esas etiquetas -las que nos imponen y las que imponemos-, para reconocernos desde el respeto como miembros en igualdad de derechos de una sociedad hispanoamericana cuya principal característica precisamente es la de ser multirracial.

  23. Las palabras REPRESENTAN ante nuestra mentes al mundo…si digo NEGRO(A) (como sustantivo que designa a quien tiene la piel de ese color porque así lo determinó su genética)…la mente comprende,eso se espera, que se está hablando de alguien que tiene esa característica…sin que sea necesario asociarlo con su nacionalidad u origen…pero si se dice AFRODESENDIENTE…la mente entiende,eso se espera, que el Negro(a) está asociado en su origen e historia al continente llamado AFRICA…no obra de manera inteligente quien se deja enredar en la trampa ideológica de una discusión que pretenda colocar a uno u otro término como si fuera más importante que el otro…he optado en mi caso… por unir los términos… por cuanto ya forman parte de la cultura universal…NEGRO AFRODESCENDIENTE…y ya son indestructibles…por otra parte las palabras NEGRA~ITA~ITO han ganado poco a poco una connotación afectiva que las despoja de su significado racista y excluyente…hay muchas canciones que sirven para ilustrar ese cambio…

    • Pues a mi me parece feisimo cuando se habla de alguien y ya se tiene que saltar con su raza, yo no menciono la raza de nadie cuando hablo de quien sea, me parece ridículo. Mi abuela es española castiza y le encanta hacer eso , por ejemplo : « se echó un novio y es negro» (aunque la chica sea negra lo tiene que decir) y también le he notado algunas ideas racistillas y eso que se casó con un negro.

  24. Me parece una tontería estar orgulloso por tener una raza u otra, yo solo estoy orgullosa de mis logros y de los logros de la gente a la que estimo.
    A mi me parece muy feo que se les llame « afroamericanos» son americanos igual que los blancos y nadie llama a los blancos «euroamericanos»

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